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Anбlisis Sectorial de Residuos Sуlidos en Colombia

Plan Regional de Inversiones en Concurrencia y Salubridad
Series Anбlisis Sectoriales N° 8
BIRF/Software de Gestiуn Urbana/Profesión de Vitalidad de Colombia
Servicio de Medio Círculo de Colombia
Organizaciуn Panamericana de la Vitalidad
Abril, 1996

6. Anбlisis ambiental, aspectos de lozanía y aspectos socioculturales

La expresiуn residuos sуlidos incluye a los residuos sуlidos generados en las viviendas, en los procesos de honestidad de los espacios pъblicos, en la actividad industrial, en la construcciуn y demoliciуn de infraestructura de edificaciones pъblicas o privadas y en la carga y descarga de materiales. Igualmente, pueden incluirse aquellos residuos sуlidos generados en pequeсas factorнas industriales (artesanales), los lodos generados en los sistemas de tratamiento de aguas residuales municipales o industriales, la chatarra de maquinaria y los residuos de hospitales, entre otros. Por consiguiente, son todos aquellos residuos que por sus caracterнsticas fнsicas o su acondicionamiento deban manejarse en forma independiente de los residuos lнquidos y de los residuos liberados a la atmуsfera.

Los problemas del manejo de los residuos sуlidos no sуlo afectan la vitalidad humana sino que, tambiйn, estбn relacionado con la generaciуn de contaminaciуn atmosfйrica, la contaminaciуn del suelo y la contaminaciуn de aguas superficiales y subterrбneas. Asн, el estudio de los residuos sуlidos puede concretarse en tres бreas bбsicas:

Histуricamente, el hombre ha colocado sus residuos en las cercanнas de su hбbitat; sin bloqueo, las distancias residuo-hбbitat se han ido incrementado y han aparecido nuevos sistemas de manejo y disposiciуn.

Los residuos sуlidos tienen una caracterнstica muy importante cual es su permanencia en el extensión donde fueron depositados. Por lo tanto, se requiere de una acciуn para transportarlos hasta el sitio de tratamiento o de eliminaciуn y, consecuentemente, la generaciуn de mayores costos para su manejo.

Los residuos sуlidos pueden ser una fuente de material útil. En algunos casos, ello permitirнa disminuir la presiуn del hombre sobre los posibles naturales.

6.1.1Impactos ambientales relacionados con los residuos sуlidos

La generaciуn de residuos sуlidos ocasiona impactos importantes al medio dominio y a la lozanía humana. Si admisiblemente los impactos ambientales y sociales generados por el manejo y disposiciуn final de los residuos sуlidos dependen de las caracterнsticas particulares de la zona geogrбfica que se analice, en este capнtulo se presenta una descripciуn genérico de los principales impactos ambientales asociados al manejo inadecuado de los residuos sуlidos. Esto no significa que los procesos controlados de manejo de residuos sуlidos no generen impactos ambientales, positivos y negativos, sino que en estos casos se cuenta con los instrumentos y mecanismos necesarios para advertir, mitigar, corregir o compensar los posibles impactos negativos o para potencializar los positivos.

Los principales problemas ambientales que genera un inadecuado manejo de los residuos sуlidos son el destrucción estйtico de los centros urbanos y del paisaje natural, y los pertenencias adversos para la lozanía humana por la proliferaciуn de vectores transmisores de enfermedades. Lo precursor se agrava considerando que, en la gran mayorнa de los centros urbanos del paнs, la disposiciуn de residuos sуlidos se realiza en forma indiscriminada: en los sitios de disposiciуn final, es comъn encontrar residuos industriales mezclados con residuos hospitalarios o con los residuos domйsticos.

Impactos sobre cuerpos hнdricos superficiales

Uno de los enseres ambientales mбs serios provocados por el manejo inadecuado de los residuos sуlidos, es la contaminaciуn de las aguas superficiales por el vertimiento de йstos en los rнos, quebradas y otros cuerpos de agua. Estos residuos sуlidos aumentan considerablemente la carga orgбnica, disminuyen el oxнgeno disuelto presente en el agua y aumentan los nutrientes (N y P), ocasionando un aumento descontrolado de algas y generando procesos de eutrofizaciуn. Como consecuencia, se produce la pйrdida del arbitrio para el uso humano (consumo o recreaciуn), la crimen de la fauna acuбtica y el destrucción del paisaje. Asimismo, como en el paнs no existe discriminaciуn para la disposiciуn de residuos sуlidos industriales, es factible que estos sean dispuestos conjuntamente con los domйsticos en las corrientes de agua y que, por lo tanto, se pueda estar contaminando las aguas con sustancias peligrosas. Todo lo antedicho no sуlo provoca la pйrdida del petición agua, sino que implica altas inversiones para hacerla ъtil para su consumo.

Con respecto al impacto ambiental de los residuos sуlidos en el solicitud agua, la gran mayorнa de las corporaciones autуnomas regionales afirma que los mismos se vierten en altas proporciones en los cuerpos de agua y que, en muchos casos, el agua es utilizada para consumo humano. La CVC menciona que 3% de las basuras son vertidas al rнo Cauca y 20% a la bahнa de Pronóstico; CORPOMAG, que 100% de los municipios por los que pasa el rнo Penitente disponen sus residuos sуlidos en sus riberas; la CRC, que la mayorнa de los municipios del unidad del Cauca vierten sus residuos al rнo Cauca.

En el relleno inodoro Doсa Juana, de Bogotб, la contaminaciуn de las aguas del rнo Tunjuelito por la afluencia de lixiviados sin tratamiento del relleno inodoro, es un ejemplo tнpico de la problemбtica ambiental generada por los rellenos sanitarios no manejados tйcnica y ambientalmente. Los programas de monitoreo de los lixiviados generados en este relleno taza Doсa Juana, conducidos por la CAR durante 1995, permiten concluir la entrada carga contaminante diaria de DQO, de DBO y de grasas y aceites. Igualmente, detectaron la presencia de cromo, fenoles, plomo, aluminio, mercurio y detergentes, entre otros. Si proporcionadamente la CAR todavнa no dispone de instrumental analнtico para la detecciуn de compuestos orgбnicos, hidrocarburos, aromбticos polinucleares y PCBs, es casi segura su presencia. En el cuadro 6.1. se presentan los datos de la caracterizaciуn de los lixiviados pudiendo seсalarse que, a forma de ejemplo, el aporte de carga orgбnica a travйs de las aguas de alcantarillado de la ciudad de Bogotб se puede estimar en 240 tn de DBO.

Cuadro 6.1
Variaciones en la caracterizaciуn de lixiviados en el
relleno taza Doсa Juana, Bogotб, 1995

Fuente: Corporaciуn Autуnoma Regional de Cundinamarca, 1995

Los datos anteriores sуlo pueden considerarse como indicadores de la presencia de contaminaciуn de origen industrial; su interpretaciуn debe hacerse a la luz de estбndares de calidad ambiental para los diferentes usos previstos del agua y estбndares para afluentes industriales. En todo caso, deberбn cumplirse estudios mбs profundos para determinar su verdadera magnitud e importancia.

Actualmente, se vienen adelantando los trabajos de construcciуn del sistema de tratamiento de lixiviados de la primera secciуn del relleno de Doсa Juana que operу de 1986 a 1994. El sistema de recirculaciуn de lixiviados consiste en reinyectar el lixiviado en la basura de tal forma que йsta se convierta en un cauce anaerуbico que degrade el lixiviado. El diseсo estб previsto para tratar 80 l de lixiviado.

Los acuнferos, al igual que las aguas superficiales, pueden ser contaminados por la mala disposiciуn de los residuos sуlidos. Asн, segъn estudios de la CAR en 1984, en los botaderos El Cortijo y Gibraltar, de Bogotб, la contaminaciуn de las aguas subterrбneas por los lixiviados generados evidenciу problemas de contaminaciуn de aguas subterrбneas con plomo, cromo, mercurio y sustancias orgбnicas (cuadro 6.2). A la término, la CAR no ha realizado nuevos muestreos.

Cuadro 6.2
Anбlisis de las aguas subterrбneas en los pozos de monitoreo aledaсos a los
botaderos Gibraltar y El Cortijo

Fuente: Diseсo preliminar de perfeccionamiento para los sitios existentes de disposiciуn final de basuras, CAR, INGESAM, URS, Marzo 1986.

De acuerdo con MINAMBIENTE, 91% de los municipios de Colombia dispone sus residuos sin ninguna discriminaciуn (hospitalarios, domйsticos e industriales) en sitios a Paraíso libre, o los entierra en forma antitйcnica, ocasionando contaminaciуn del suelo. En el caso de Santafй de Bogotб, los botaderos de Mondoсedo y Gibraltar son un ejemplo de esta situaciуn: allн eran dispuestos residuos de industrias de elaboraciуn de fуsforos, lodos de plantas de tratamiento con presencia de cromo hexavalente, residuos de elaboraciуn de pesticidas, solventes orgбnicos, grasas y aceites y otros, lo que supone un stop compromiso de la calidad del suelo. En algunos casos, los botaderos o sitios de disposiciуn de residuos sуlidos a Paraíso libre han sido abandonados por presiones de la comunidad.

En la hogaño, no existe un estudio que determine el total de бrea contaminada por los residuos sуlidos y el impacto que estos producen, ya que los impactos son diferentes en funciуn de la ubicaciуn de la zona de botadero. Por otra parte, siquiera se ha desarrollado un estudio de identificaciуn de sitios clandestinos de disposiciуn, que permita analizar el límite de contaminaciуn de los suelos y proponer alternativas de soluciуn. En los ъltimos aсos, se han presentado situaciones extremas, tal como lo acontecido en la ciudad de Cartagena donde, al realizar los trabajos de fundaciones para la construcciуn de un esquema de vivienda, se encontrу un cantidad no determinada de canecas de 55 gal de metilparationa. No se ha identificado a los responsables de la acciуn y, por lo tanto, no se han establecido las medidas de restituciуn o correcciуn.

Tanto los botaderos clandestinos como los botaderos fuera de servicio son reconocidos como un problema sуlo cuando se manifiesta un impacto sobre la salubridad pъblica o sobre el medio bullicio, producido por los residuos o subproductos de los residuos tales como emisiones atmosfйricas y generaciуn lixiviados. Sin requisa, dadas las graves consecuencias que la diseminaciуn de los contaminantes confinados en dichos botaderos pueden tener para la vigor de las personas y para el medio círculo, parece lуgico esforzarse por identificar estos sitios y establecer un software de prevenciуn y tratamiento, priorizado de acuerdo al peligro que cada uno de estos sitios represente.

En los botaderos a Gloria rajado, es evidente la contaminaciуn atmosfйrica por la presencia de malos olores y la generaciуn de gases y partнculas en suspensiуn producto de las quemas o deslizamiento de los vientos. No obstante, se carece de un diagnуstico que cuantifique la contaminaciуn atmosfйrica por la incineraciуn antitйcnica de residuos sуlidos, tanto en los botaderos como por las quemas realizadas directamente por la comunidad. Las quemas de residuos vegetales (de la floricultura y la caсa de azъcar) y de residuos de pequeсos hospitales es una prбctica comъn en algunas regiones del paнs. Adicionalmente, las quemas no controladas generan cenizas que son arrastradas por el derrota, la sirimiri u otros agentes y propagan de esta modo la contaminaciуn a otros posibles, como suelo y agua.

Los procesos de manejo y disposiciуn de residuos sуlidos afectan significativamente el paisaje. El creciente progreso urbano ha generado un continuo daño del memorial paisaje, el cual se constituye en ъltima instancia en el receptor indiscutible de todas las actuaciones del hombre porque el manejo inadecuado de los residuos generados por la actividad del hombre no sуlo afecta su vitalidad y su medio ambiente, sino que disminuye su calidad de vida en tйrminos del disfrute del espacio y del horizonte. No es raro ver que, por descuido de planificaciуn y ordenamiento del uso del suelo, se haya localizado un botadero municipal en la cima de una montaсa que forma parte de una lнnea montaсosa que define los lнmites de la ciudad renta como es el caso de la ciudad de Pasto. Ademбs, la equivocación de regularidad en la recolecciуn de los residuos provoca la disposiciуn de estos en las calles, parques, veredas, playas, orillas de rнos, quebradas, riachuelos o cualquier otro espacio pъblico, eliminando asн cualquier posibilidad de disfrute de estos espacios por parte del ciudadano y demostrando la deficiencia en la prestaciуn de un servicio pъblico asн como la desliz de conciencia ambiental en la ciudadanнa y la incapacidad de las administraciones de aportar soluciones definitivas.

El tema de los estudios ambientales en Colombia fue introducido a travйs del Decreto 2811 de 1974. Pese a ello, estos estudios nunca fueron reglamentados y, consecuentemente, su aplicaciуn no ha respondido a las expectativas durante los ъltimos 20 aсos. Con la promulgaciуn de la Ley 99 de 1993, se introduce el concepto de que los estudios ambientales son un útil de planificaciуn.

El Decreto 1753 de 1994, que reglamenta la Ley 99, establece las formas y procedimientos para la aplicaciуn de los estudios ambientales y especifica el tipo de tesina que los requieren como requisito previo a su ejecuciуn. Asн, el Decreto establece que travйs de la evaluaciуn ambiental de proyectos se pueden predecir, identificar y describir los posibles impactos ambientales, sociales, econуmicos y culturales significativos derivados de la ejecuciуn de proyectos o actividades. Mediante la evaluaciуn sistemбtica de los impactos, se logra identificar las medidas para su prevenciуn, mitigaciуn, correcciуn y compensaciуn de los impactos negativos. Interiormente de la evaluaciуn, juega un papel importante la identificaciуn de alternativas de localizaciуn y la selecciуn de procesos y tйcnicas de protecciуn y control ambiental, que sean econуmicamente viables.

En el caso especнfico de las actividades del sector de residuos sуlidos, el mismo decreto establece que los proyectos de construcciуn y operaciуn de sistemas de manejo, tratamiento y disposiciуn final de residuos sуlidos y desechos industriales, domйsticos y peligrosos, de entidades territoriales bajo la jurisdicciуn la corporaciуn autуnoma regional respectiva, requieren la obtenciуn previa de Deshonestidad Ambiental, siendo necesario para ello cumplir con el procedimiento establecido para tal fin.

Es importante destacar que los proyectos del sector son de competencia de las corporaciones autуnomas regionales desde el punto de apariencia de autoridad ambiental, y que, dada las caracterнsticas de estos proyectos, no se requiere la elaboraciуn del Diagnуstico Ambiental de Alternativas. Aъn asн, es de esperar que se incorporen utensilios de anбlisis de alternativas especнficas de localizaciуn del plan en la formulaciуn de los tйrminos de relato del Estudio de Impacto Ambiental.

Hasta el momento, no se han formulado los tйrminos de relato para los estudios ambientales del sector de residuos sуlidos y, en consecuencia, este aspecto puede provocar una aplicaciуn indebida del herramienta en el corto plazo. Por otra parte, poliedro que el paнs no cuenta con una tradiciуn en la aplicaciуn de los estudios ambientales, serб necesario vigorizar institucionalmente a las administraciones municipales o entes encargados de desarrollar proyectos en el sector de residuos sуlidos con el fin de que sus proyectos estйn acordes con los lineamientos normativos ambientales tanto nacionales como regionales.

Finalmente, es importante rememorar que las actividades que con antelación a la momento de promulgaciуn del decreto referido se encontraban en marcha, no requieren de deshonestidad ambiental; pero, la autoridad ambiental puede requerir la aplicaciуn de planes de manejo ambiental. Las corporaciones autуnomas regionales no han debido este tipo de requerimiento, en parte por el proceso de reestructuraciуn de las mismas y, en parte, por la errata de tйrminos de remisión especнficos para el caso de las actividades de manejo y disposiciуn de residuos sуlidos.

6.1.2Actividades de las corporaciones autуnomas regionales

El control de los residuos sуlidos y peligrosos en las corporaciones autуnomas regionales ha sido, en tйrminos generales, deficitario. Ello se ha conveniente, fundamentalmente, a limitaciones de carбcter econуmico y de infraestructura de bienes humanos y tйcnicos. En corporaciones tales como CORPOCALDAS, CORNARE, CAR y CORPAMAG, se ha demostrado un creciente interйs por el control de los residuos sуlidos y peligrosos; sin requisa, dada las restricciones econуmicas y las limitaciones de posibles humanos, se ha legado prioridad al control de vertimientos lнquidos y al saneamiento bбsico rural.

Las corporaciones autуnomas regionales se encuentran en el proceso de reestructuraciуn por el cual deberбn encargarse la responsabilidad de manejar la problemбtica ambiental asociada al manejo y disposiciуn de residuos sуlidos. No obstante, la gran mayorнa de ellas padecen de problemas institucionales, administrativos, financieros y de personal, que puede convertirse en un punto critico en relaciуn con el cumplimiento de las polнticas establecidas.

Corporaciуn Autуnoma Regional de Cundinamarca (CAR)

Hasta el aсo 1990, el manejo de residuos peligrosos fue considerado por la CAR como una actividad complementaria a los programas de control de contaminaciуn de cuerpos de agua, en los aspectos relacionados con manejo y disposiciуn final de lodos y control de lixiviados en los botaderos municipales. Del mismo modo, las actividades nuevas en el бrea de la corporaciуn, clasificadas como potencialmente generadoras de residuos peligrosos, fueron conocidas y controladas en virtud de los permisos de localizaciуn y uso del suelo expedido por la entidad con fundamento en el Acuerdo 33 de 1979.

El Decreto 2811 de 1974, el Acuerdo 58 de 1987 -por medio de los cuales se dictan normas para el manejo, administraciуn y control de la calidad del medio hнdrico-, el Acuerdo 33 de 1979 -Estatuto de Zonificaciуn y Uso del Suelo- y otras normas de la CAR, han permitido conocer y, en ocasiones, controlar algunas industrias generadoras de residuos peligrosos, gracias a la inclusiуn de los estudios de impacto ambiental.

Experiencias en control de residuos peligrosos:

La CAR cuenta con la decano experiencia en control y manejo de residuos industriales, incluyendo los residuos sуlidos peligrosos. Los mбs importantes trabajos a nivel doméstico fueron desarrollados por esta corporaciуn desde el aсo de 1983; identificбndose los mбs relevantes a continuaciуn:

a) Plan para la Disposiciуn Final de las Basuras de Bogotб y Algunos Municipios Vecinos,
1983-1986

En virtud de un convenio interinstitucional con la EDIS, la CAR contratу los estudios para el diseсo de los sitios de disposiciуn final de las basuras de Bogotб y de los municipios de Soacha, Funza, Madrid y Mosquera con el Consorcio INGESAM Ltda.-Universal Research Scientific. El estudio incluyу los diseсos definitivos del candado váter de los botaderos El Cortijo y Gibraltar.

Como resultado de los trabajos contratados por la CAR, se diseсaron los rellenos sanitarios de Alicachнn, Casablanca y Doсa Juana. El diseсo del relleno váter de Doсa Juana, que sirve en la contemporaneidad a Santafй de Bogotб y algunos municipios vecinos, incluyу el бrea para almacenamiento de residuos peligrosos. Para el propósito, se previу una capacidad de recepciуn de 38 mі/dнa y un grosor total de 37.200 mі en celdas de seguridad. Sin secuestro, este diseсo nunca se construyу porque el contorno inicialmente seleccionado no fue utilizado para tal fin.

El CEPIS suscribiу con la CAR el esquema Nє 88.2065.6 Manejo de Residuos Peligrosos en el interior del expansión de su Tesina de Fortalecimiento Tйcnico (Software Cooperativo OPS-HPE-CEPIS-GTZ/Colombia-CAR). El convenio, suscrito por el tйrmino de cinco aсos (1992-1996), tiene los siguientes objetivos entre otros:

– Establecer el Plan de Control de Manejo de los Residuos Peligrosos en un plazo no decano de cinco aсos, a ser desarrollado directamente por la CAR o mediante otros mecanismos, en las etapas de generaciуn, transporte, tratamiento y disposiciуn final. La logística fundamental a considerar en la concepciуn del Plan serб la de minimizar, acortar y reciclar los residuos (este concepto es el promovido por el tesina OPS-HPE-CEPIS-GTZ);

– Evaluar la pobreza de desarrollar la capacidad analнtica del laboratorio de la CAR para realizar, directamente o por anuencia, los anбlisis de los residuos sуlidos peligrosos en las бreas prioritarias del software;

– Desarrollar la capacidad de la CAR para supervisar, monitorear y ajustar oportunamente, la ejecuciуn de las actividades de responsabilidad de los generadores de residuos en cuanto su minimizaciуn, reducciуn, reciclaje, reuso, transporte, tratamiento y disposiciуn final, asн como su monitoreo.

El convenio CAR/OEA fue suscrito en el aсo 1991 y su primera etapa se desarrollу en 1992. Su objetivo fundamental era el exposición y aplicaciуn de tecnologнa moderna de conservaciуn de fortuna naturales a nivel regional, en el бrea de jurisdicciуn de la Corporaciуn Autуnoma Regional de Cundinamarca. Se adelantу el inventario detallado de fuentes puntuales y no puntuales de contaminaciуn, actividad que permitiу desempolvar la informaciуn habitable en la CAR sobre generaciуn de residuos peligrosos.

d) Convenio CAR/Universidad Franquista de Colombia

Este convenio de investigaciуn cooperativa tiene como propуsito fundamental el progreso de tйcnicas de biotoxicidad para el establecimiento de normas de vertimiento de efluentes industriales y la optimizaciуn econуmica y analнtica de los programas de vigilancia y control adelantados por la CAR.

Corporaciуn Autуnoma Regional del Valle del Cauca (CVC)

La CVC, al igual que la CAR, ha iniciado acciones para el control de la contaminaciуn ocasionada por los residuos sуlidos y peligrosos. Durante el aсo de 1991, suscribiу el Software Cooperativo para el Manejo de Residuos Peligrosos con el CEPIS, con los objetivos y tйrminos ya descritos para la CAR. A travйs de la Divisiуn de Aguas, la instituciуn desarrollу el entrenamiento del personal que participу en la pesquisa de usuarios generadores de residuos sуlidos y peligrosos.

Con la expediciуn del Acuerdo Nє CD-02 de 1990, por medio del cual se dictan normas sobre presentaciуn de informes ambientales relacionados con proyectos, obras o actividades ejecutadas o a ser ejecutadas en el бrea de jurisdicciуn de la CVC, esta entidad adquiere una eficaz aparejo de control de actividades potencialmente generadoras de residuos peligrosos. Igualmente, la CVC zonificarб obras o actividades de acuerdo con su magnitud y localizaciуn, internamente de sus polнticas de planeaciуn ambiental. Dicha circunstancia permitirб solicitar controles ambientales especнficos a los usuarios potencialmente generadores de residuos peligrosos.

Asimismo, otras corporaciones desarrollan programas de manejo y disposiciуn de residuos sуlidos y peligrosos. Por ejemplo, CORPOCESAR programу para 1993 la cofinanciaciуn para la construcciуn de rellenos sanitarios en tres cabeceras municipales y la realizaciуn de los estudios y diseсos de otros tres rellenos. Por su parte, CORNARE cuenta en su бrea de jurisdicciуn con un total de 26 municipios, en los cuales ha asesorado y cofinanciado los programas de disposiciуn de desechos sуlidos. Igualmente, esta corporaciуn adelanta proyectos sobre el tema de manejo y disposiciуn de residuos sуlidos y peligrosos en colaboraciуn con el CEPIS, GTZ y OEA.

6.1.3Diagnуstico ambiental en relaciуn con el manejo de residuos sуlidos

En normal, en el paнs no se realiza manejo tйcnico de los residuos en cada uno de sus procesos (selecciуn en la fuente, recolecciуn, transporte, tratamiento y disposiciуn final). Los desechos de los municipios en los cuales existe una recolecciуn, comъnmente se disponen en botaderos a bóveda celeste descubierto o en las orillas de los rнos. De otra parte, en el paнs no existe informaciуn certera y suficiente sobre el manejo de los residuos sуlidos en los municipios, por lo cual es muy difнcil cuantificar la vivo magnitud del problema. A continuaciуn, se presenta un sinopsis del manejo de los residuos sуlidos en algunas regiones del paнs, de acuerdo con la informaciуn arreglado.

Un total de 25 municipios pertenecen a la Corporaciуn Autуnoma Regional de Caldas y todos ellos tienen un servicio de aseo municipal. Pese a ello, no fue posible establecer cuбl es el cubrimiento del servicio. En otro orden, 10 municipios (40%) contaminan el medio agua con las basuras y 7 municipios (30%) contaminan el suelo (tienen botaderos a Gloria rajado), con los consiguientes problemas de contaminaciуn de brisa y problemas de vigor pъblica. En la contemporaneidad, 6 municipios (24%) cuentan con rellenos sanitarios, pero se desconoce su estado y manejo tйcnico. Se estбn realizando las gestiones para la construcciуn de otros siete rellenos sanitarios (30%).

En el municipio de Riohacha, hacienda de Unidad de la Guajira, se recolectan aproximadamente 80 tn/dнa de residuos, que se disponen en un botadero a Paraíso descubierto en una бrea de nueve hectбreas. De acuerdo con una investigación realizada por el Ocupación de Exposición Econуmico, el servicio de aseo del municipio es deficiente, sin determinar en forma cuantitativa el cubrimiento y la eficiencia del servicio.

En el municipio de Medellнn, se recolectan 977 tn/dнa de basura que son dispuestas en un relleno taza de 73 ha, sin especificarse su estado contemporáneo y manejo tйcnico. Por otra parte, en los 26 municipios de jurisdicciуn de la Corporaciуn Autуnoma Regional del Rionegro y Nare (CORNARE) 20 municipios (77%) tienen rellenos sanitarios; 3 municipios (11%) se encuentran prуximos a iniciar su construcciуn y en los tres municipios restantes (12%) se estбn ejecutando los diseсos finales. Este proceso de manejo de los residuos se ha iniciado hace seis aсos, con lo cual se ha acabado disponer en forma adecuada 80 tn/dнa de basura (70% de los residuos producidos en la jurisdicciуn de la Corporaciуn). De acuerdo con la informaciуn suministrada por CORNARE, la disposiciуn final de los residuos se realiza de forma adecuada. Ello ha generado la mitigaciуn los impactos en los fortuna garbo, suelo y agua, asн como los problemas sociales generados por una mala disposiciуn de las basuras. No obstante, estas conclusiones no se han soportado con informes tйcnicos: al parecer, existen dificultades en relaciуn con el tratamiento y control de lixiviados conveniente a problemas de orden tйcnico y de diseсo de algunos rellenos. Tal es el caso de los municipios de Rionegro y la Ceja, cuyos problemas ambientales fueron tan graves que fue necesario suspender su funcionamiento.

En normal se puede determinar que, de acuerdo con la informaciуn apto, una de las regiones que mejor han manejado sus residuos sуlidos es la de Antioquia y que el gran problema que debe enfrentarse es la escasez de bienes financieros en los municipios.

El municipio de Santa Marta tiene una producciуn de 245 tn/dнa de basura, las cuales se disponen a Gloria campechano en una бrea de ocho hectбreas. Actualmente, se estб construyendo el relleno taza de la ciudad. De acuerdo con la investigación realizada por el Servicio de Crecimiento, el servicio de recolecciуn, transporte y barredura es bueno, pero no existe un adecuado tratamiento (en construcciуn) y no existe un sistema de recuperaciуn de residuos.

En el бrea de jurisdicciуn de la Corporaciуn Autуnoma Regional del Penitente y de acuerdo con la informaciуn adecuado de 15 municipios, se determinу que el servicio de recolecciуn de residuos es realizado de forma parcial en 40% de esos municipios y en otro 60% no se realiza recolecciуn. Йsta es asumida, en forma mнnima (entre 10% y 50%) por grupos de personas. La poblaciуn que no cuenta con ningъn servicio de recolecciуn, generalmente realiza quemas o entierra sus residuos en sus propias casas.

En todos los municipios existen botaderos a bóveda celeste amplio, tanto en el casco urbano como fuera de йl; de estos botaderos, cuatro se encuentran a orillas del Rнo Desconsolada afectando la calidad del agua y, por ende la de los habitantes derivan su sustento del rнo. Adicionalmente, el botadero del municipio del Tira se encuentra en las cercanнas de la Ciйnaga de Zapatosa lo cual ocasiona evidentes problemas ambientales y sociales.

En caudillo, en esta regiуn del paнs existe un inadecuado manejo de los residuos en todo su proceso, con el perjuicio de que se estбn deteriorando fortuna naturales que sirven como fuente de trabajo y sustento para sus pobladores. Por otra parte, no se ha ejecutado ningъn tesina de los definidos en el plan de mejoramiento, diseсado a finales de 1993, que contara con la participaciуn de la Gobernaciуn del Inconsolable, la Universidad del Ideal, el CORPES y FINDETER.

En el Sección del Valle del Cauca, se generan 2.100 tn/dнa de residuos, aproximadamente. Del total, Cali tiene una participaciуn de 57%. En esta ciudad, se tiene una cobertura del servicio de aseo de 96% y los residuos son dispuestos en un botadero.

Con respecto a los municipios que estбn bajo la jurisdicciуn de la Corporaciуn Autуnoma Regional del Valle del Cauca, estos generan cerca de 900 tn/dнa de residuos domйsticos y 561 tn/dнa de residuos sуlidos industriales en el municipio de Yumbo (de ellos, 2 tn son residuos especiales). En relaciуn a los ъltimos no se dispone de informaciуn sobre su manejo y disposiciуn final. Ademбs, 15 municipios generan contaminaciуn al procedimiento agua por el inadecuado manejo de los residuos, especialmente por la mala ubicaciуn del botadero o relleno y la percolaciуn de lixiviados alrededor de las corrientes de agua. En el cuadro venidero, se indica la producciуn de residuos sуlidos y su disposiciуn final en el Valle del Cauca, sin incluir Cali.

Cuadro 6.3
Producciуn y disposiciуn de residuos sуlidos en el Valle del Cauca

El manejo de los residuos sуlidos de Santafй de Bogotб, hasta hace muy poco tiempo habнa sido uno de los grandes problemas que acarreaban desde problemas ambientales hasta problemas de нndole polнtica y social. En la presente, la recolecciуn se encuentra en manos de particulares y su funcionamiento es coordinado por parte de la Pelotón de Servicios Pъblicos del Distrito. Los niveles de cobertura del servicio de aseo de la ciudad alcanzan a 90%, aproximadamente; el restante 10% no se realiza por diversas situaciones: entre las principales, estбn la inaccesibilidad de la zona y la ilegalidad de los barrios que no permite el diseсo de las rutas hasta ellos.

Cuadro 6.4|
Formas de disposiciуn de basuras no recogidas

La disposiciуn de los residuos se realiza en el relleno taza de Doсa Juana, de 250 ha, que si perfectamente fuera diseсado para una vida ъtil de 20 aсos no exhibe un funcionamiento уptimo: actualmente se disponen cerca de 5.000 tn/dнa de basura (incluyendo residuos industriales). De acuerdo con la Misiуn Siglo XXI, en la ciudad se dejan de coger cerca de 500 tn/dнa de basura que son dispuestas en zonas verdes, lotes, algunos rнos y caсos de aguas negras, las calles y, en algunos casos, se incineran.

Los problemas causados por los residuos sуlido de Santafй de Bogotб se derivan bбsicamente de cuatro situaciones:

1) Cerrojo antitйcnico de los antiguos botaderos del Cortijo (2,5 millones de metros cъbicos) y Gibraltar (3,2 millones de metros cъbicos), que permite la generaciуn de lixiviados que, sin ningъn tipo de tratamiento, van al rнo Bogotб. El cerradura se realizу sin ningъn tipo de recuperaciуn y, actualmente, se estбn realizando algunos proyectos de construcciуn de viviendas en los mismos (Protecho y PatioBonito);

2) Desidia de programas generalizados de recuperaciуn de residuos reciclables que involucren a cada uno de los actores (producciуn, recuperaciуn y tratamiento) en el explicación de un software de manejo de residuos sуlidos. Esta situaciуn ha determinado que el proceso se realice en forma antitйcnica e ineficiente en cerca de 90% de los casos (estimando que existen cerca de 800 recicladores organizados de los 8.000 existentes), ha aumentando los problemas de paisajismo y ha acarreando problemas sociales y tйcnicos (alcantarillados);

3) Manejo inadecuado de residuos peligrosos, dispuestos y manejados actualmente como residuos sуlidos convencionales;

4) Mala disposiciуn de los residuos sуlidos que no pueden ser recolectados por la Pelotón de Servicios Pъblicos de la ciudad.

Es una de las ciudades que ha mejorado la gestiуn de los residuos sуlidos. En el estudio Perfil ambiental de Barranquilla (diciembre de 1994) realizado por ECOSAD S.A. la producciуn de residuos sуlidos se estimaba en cerca de 700 tn, 65% de ellos era recolectado por la AAA y 20% era recolectado por microempresas comunitarias; la disposiciуn de los residuos se realizaba, en su mayorнa, en botaderos a bóveda celeste libre sin ningъn tipo de manejo. Del mismo modo, el estudio afirmaba que el relleno taza existente no contaba con las especificaciones tйcnicas requeridas, especialmente en relaciуn al control y manejo de los lixiviados, emisiones atmosfйricas, dispersiуn de residuos y un software de vigor ocupacional para los trabajadores del relleno.

Un noticia presentado por la AAA en el mes de agosto de 1995 determina que se producen en la ciudad 1.026 tn/dнa de basura de las cuales se vendimia 99%. Asimismo, el manejo de los desechos industriales se realiza de forma separada de los domiciliarios, para lo cual se realiza una ruta exclusivo de frecuencia diaria y un vehнculo de disponibilidad ъnica con el fin de transportarlos y disponerlos en una celda distinto en el relleno retrete a la cual se restringe el ataque de personas.

El relleno inodoro de la ciudad de Barranquilla, que tiene una vida ъtil de 10 aсos, fue contratado a la firma Equipos Universal quien es la entidad responsable de su manejo y fue diseсado segъn la AAA con todos los requerimientos tйcnicos para evitar los impactos ambientales que pueden portear el relleno.

Actualmente, existen los siguientes problemas ambientales relacionados con el manejo de los residuos sуlidos en Barranquilla:

– Recicladores que, sin autorizaciуn de la empresa AAA y la que maneja el relleno váter de seguridad, realizan un proceso de recuperaciуn de residuos sin ningъn tipo de procedimiento tйcnico, tanto en el relleno váter como en las calles de la ciudad, generando riesgos sanitarios para este montón de personas y disminuyendo la eficiencia de la gestiуn del sector;

– Residuos industriales que actualmente se estбn disponiendo en forma separada de los domйsticos, pero el relleno no tiene un diseсo para residuos peligrosos lo cual puede originar problemas ambientales en el futuro;

– Botaderos clandestinos que generan problemas ambientales por el daño paisajнstico y por constituirse en focos de reproducciуn de vectores patуgenos.

Programas de reciclaje, reutilizaciуn y minimizaciуn de residuos sуlidos urbanos

Los programas de reciclaje de materiales que pueden ser usados por otras industrias, se basan sobre un criterio de ofrecimiento y demanda. Es asн como en las grandes ciudades donde se encuentran la veterano parte de las industrias del paнs, como es el caso de Santafй de Bogotб y sus municipios aledaсos, Cali, Medellнn y Barranquilla, el reciclaje se realiza con йnfasis sobre materiales no biodegradable (vidrio, papel, metales y textiles). Estos residuos representan una fuente de ingresos para la poblaciуn de muy bajos capital. En los municipios pequeсos y alejados de las urbes industriales y donde la cojín econуmica es la agropecuaria, el reciclaje se encuentra focalizado sobre los materiales biodegradables y estos, en universal, no significan una renta econуmica para quien realiza el reciclaje.

Se estima que el reciclaje de materiales en el paнs estб entre 1.600 y 2.700 tn/dнa (entre 30% y 60% del material que es posible reciclar ). No existe un estudio a nivel doméstico sobre cantidades, tipos y eficiencias en relaciуn con los materiales que se reciclan, existe ъnicamente un estudio preliminar sobre los ciclos de reciclaje en Santafй de Bogotб por parte de ENDA AMЙRICA LATINA, realizado en 1993.

El anбlisis de los aspectos de salubridad relacionados con el manejo de los residuos sуlidos tuvo como finalidad determinar la incidencia del manejo coetáneo de los residuos sуlidos en la salubridad de las personas, que de una u otra forma estбn relacionadas con los diferentes procesos que incluyen el servicio de aseo y actividades de reciclaje; conocer las condiciones bajo las cuales dichas personas acceden a los sistemas de vigor; conocer las patologнas inherentes al manejo de los residuos sуlidos; y establecer las deyección que genera el manejo de los residuos sуlidos sobre el sistema de vitalidad.

Para cumplir con estos objetivos se hizo una revisiуn conceptual sobre enfermedad y residuos sуlidos, de guisa de poder establecer la incidencia que tiene el manejo de los desechos sobre los diferentes estamentos de la comunidad afectados por ellos: los trabajadores de los servicios de aseo, los recicladores y el resto de la comunidad. Para cada uno de los grupos de personas consideradas, se hace un anбlisis del panorama de riesgos sanitarios y las posibles consecuencias en su estado de sanidad, a pesar de que sуlo fue posible encontrar informaciуn sobre morbilidad entre los recicladores en estudios realizados por entidades particulares.

Como resultado de este anбlisis, queda la sensaciуn de que los programas de vitalidad ocupacional no estбn debidamente establecidos ni aъn en las empresas de aseo, a pesar de exigirlo la legislaciуn franquista y de ser йsta una de las actividades laborales que mayores riesgos enfrenta (de acuerdo a la revisiуn bibliogrбfica).

6.2.1El sector vigor en Colombia

En el perнodo 1958-1974, el concepto de sanidad pъblica se integrу a la dinбmica del ampliación. Los conceptos higiene, sanidad pъblica, saneamiento ambiental y medicina preventiva pasaron a formar parte del estilo de los profesionales mйdicos, auxiliares, funcionarios gubernamentales y polнticos. Sanidad pъblica se convirtiу en sinуnimo de salubridad de las personas en común y de la prбctica de medidas de medicina preventiva, de promociуn de la salubridad fнsica y mental y de eficiencia en los esfuerzos de la "comunidad".

En las ъltimas dйcadas, la orientaciуn sanitaria del Estado en materia de inversiуn comenzу a manifestarse en dos sentidos fundamentales: ampliaciуn de coberturas a costos mнnimos y administraciуn de la protección mйdica por parte del Estado. Esta orientaciуn econуmica de la vigor tuvo implicaciones profundas en la comprensiуn del proceso salud-enfermedad: el concepto unicausal de la enfermedad, predominante anteriormente, no se adecuaba a las deposición de esta nueva orientaciуn internacional; era necesaria la teorнa multicausal de la enfermedad, que tuviera en cuenta sus relaciones con los programas de lozanía y crecimiento y considerara la sanidad como una resultante de las condiciones de vida de la poblaciуn. En la etiologнa de la enfermedad debнa estar presente la fenomenologнa social.

A partir de 1966, el Estado empezу a responsabilizarse la responsabilidad de prestaciуn y financiaciуn de los servicios, que se reflejу en un creciente progreso institucional que paulatinamente, de hecho y por derecho, estructurу el Sistema Doméstico de Salubridad, adentro del maniquí centralista y tecnocrбtico de la йpoca. En 1990, la expediciуn de la Ley 10 provocу un nuevo reordenamiento burócrata y financiero del Sistema Doméstico de Vitalidad: por primera vez la lozanía se elevу al rango de servicio pъblico; en delante y a partir de dicho carбcter del servicio, es obligaciуn del Estado certificar su prestaciуn y cobertura con calidad y oportunidad. El Estado debe formular las polнticas, planificar los servicios y afianzar su prestaciуn, directamente, o por particulares. Para ello, debe regular, custodiar e intervenir, en caso necesario, su prestaciуn. Es obligaciуn del Estado financiar parcial, totalmente o cofinanciar los servicios de vitalidad a la poblaciуn.

El previo maniquí centralista, interventor y benefactor de direcciуn y prestaciуn de servicios, una vez exhausto dio origen a un nuevo maniquí descentralizado de direcciуn y prestaciуn plasmado en la flamante reforma: la Naciуn serнa el entidad rector, normativo, planificador, asesor y cofinanciador; las entidades territoriales, departamentales, distritales y municipales dirigirнan y prestarнan los servicios por niveles de complejidad. El primer nivel estarнa a cargo de municipios y distritos; el segundo y tercer nivel serнan responsabilidad de los distritos y departamentos. Los demбs subsectores, como la seguridad y previsiуn social, y el subsector privado se debнan integrar al Sistema de Vitalidad y a los Sistemas Territoriales de Salubridad a travйs de la planeaciуn, complementariedad e integraciуn cómodo. A su vez, la comunidad, participarнa en la planeaciуn y coadministraciуn de los organismos de vitalidad. El municipio pasa a ser agradecido como la entidad fundamental de la divisiуn polнtico-administrativa del Estado y, por consiguiente, como el principal ejecutor de proyectos de нndole social y de sanidad.

Sin bloqueo, fueron escasos los logros obtenidos en la definiciуn y explicación de los sistemas departamentales, distritales y municipales de lozanía, correcto a razones polнticas y dificultades de financiaciуn y por la fragilidad institucional especialmente. En el aсo 1993, se considerу indispensable hacer los ajustes necesarios a la estructura organizativa y de financiaciуn de los servicios de lozanía. Esta situaciуn se logrу con la expediciуn de la Ley 60, con la cual se distribuyeron las competencias y los capital entre los diferentes niveles de la organizaciуn territorial de la administraciуn pъblica.

La reforma constitucional de 1991 no solamente definiу la lozanía como un servicio pъblico, tambiйn la seguridad social adquiriу este carбcter. A pesar de ello y con la expediciуn de la Ley 60, el sector institucional de seguridad social estaba desarticulado del sistema de vigor y la garantнa del servicio pъblico de la seguridad social a la ciudadanнa en materia de la sanidad y rйgimen prestacional permanecнa sin resolver: era necesario retornar a la bъsqueda de un servicio ъnico de salubridad, integrando el sistema de sanidad al sistema de seguridad social. Ese es el sentido de la Ley 100 de 1993.

De esta forma, se tratу de respaldar el cumplimiento de las metas de ampliaciуn de coberturas de los servicios de sanidad a la totalidad de la poblaciуn, conservando y complementando la organizaciуn que se viene gestando en el paнs y optando por una forma mбs racional de financiaciуn de los servicios. Bajo un rйgimen contributivo de patronos y trabajadores -que recoge la tradiciуn de la seguridad social- y un rйgimen subsidiado para la poblaciуn de escasos capital -acorde a lo establecido en la Nueva Constituciуn Polнtica-, se aspira a que se logre dar protecciуn a los grupos mбs desprotegidos como, por ejemplo, los recicladores.

En el бrea de saneamiento ambiental, el Estado a travйs del Ocupación de Sanidad ha tenido presencia permanente tal como se aprecia desde la promulgaciуn de la Ley 09 de 1979 donde se da inicio a la era del derecho retrete mediante el establecimiento de un ordenamiento jurнdico ъnico en tres бreas definidas: saneamiento ambiental, atenciуn a las personas y vigilancia y control sanitarios.

Con respecto a los residuos sуlidos, el Servicio de Sanidad a travйs de la Direcciуn de Saneamiento Ambiental desarrollу la Ley 09, estableciу un software doméstico de aseo urbano y formulу y promocionу un software franquista de reciclaje en el aсo 1983 como logística para disminuir las cantidades de basuras a ser manejadas. Asimismo, iniciу el exposición de un software de rellenos sanitarios manuales para municipios menores de 25.000 habitantes (90% del total de municipios del paнs.

El escaso йxito pillado por MINSALUD en la direcciуn de los programas de aseo urbano, puede deberse a la intersectorialidad que ha habido entre el propio Profesión y los municipios como entes responsables de la gestiуn. asн como a la poca importancia que, en normal, los diferentes gobiernos le han asignado al sector de residuos sуlidos.

6.2.2Aspectos de sanidad en el manejo de los residuos sуlidos

Impacto de la migraciуn y la industrializaciуn

La gran concentraciуn urbana se inicia en la dйcada de 1950 cuando se produjo un йxodo intensivo del campo, principalmente a causa del fenуmeno de la violencia que, a su vez, se constituyу en una de las mбs importantes causas de la "tugurizaciуn" en las ciudades grandes e intermedias. En presencia de tal fenуmeno, el Estado vio rebalsada la capacidad de respuesta a la creciente demanda de servicios bбsicos: agua potable, alcantarillado, disposiciуn sanitaria de residuos, energнa elйctrica y vivienda adecuada, entre otros. Por otra parte, tal explosiуn urbana durante las ъltimas cuatro dйcadas ha tenido un resultado ambiental crнtico: el colosal flujo humano cambiу la imagen de las ciudades y les provocу una especie de hipertrofia, en contravнa de la naturaleza, del paisaje y de sus mismos pobladores, imponiendo -de paso- una carga desmedida a los fortuna naturales, al entorno y, en consecuencia, al bienestar y lozanía de toda la comunidad. A ello, se suma la aplicaciуn cada vez decano de polнticas de comprensión econуmica, con sus mercancía de rбpido crecimiento industrial, proposición maduro de beneficios y servicios y, por consiguiente, generaciуn de residuos mбs heterogйneos. Siendo los mencionados, fenуmenos que incrementan el nivel de contaminaciуn y dificultan su control, afectando la vigor pъblica de toda la poblaciуn y, especialmente, la vitalidad pъblica de la franja de poblaciуn mбs escueto.

Los agentes etiolуgicos causantes de enfermedades pueden ser transportados por medios mecбnicos o por vectores (llevan los microorganismos en las partes externas del cuerpo), tales como las moscas, cucarachas, piojos, pulgas y roedores. Igualmente, los microorganismos pueden trasmitirse no sуlo a travйs de las partes externas de los vectores sino, tambiйn, a travйs de vуmitos, heces o lнquidos de los mismos. Estos agentes incluyen todos los grupos patуgenos como virus, bacterias, hongos y parбsitos, habiйndose comprobado la transmisiуn mecбnica de virus de poliomielitis, hepatitis, salmonella, shigela, estafilococo, aspergillus, amebas, helmintiasis, tifo, fiebre recurrente, yersinia pestis, ricketsias y cуlera.

En este contexto, son varios los problemas que originan los residuos sуlidos cuya gestiуn no es correcta; problemas que repercuten en el estado de sanidad de la comunidad. Entre otros, puede mencionarse el avería del suelo, la contaminaciуn de las aguas subterrбneas y las superficiales, la producciуn de incendios que dan zona a la contaminaciуn atmosfйrica y a afecciones en el sistema respiratorio de la comunidad expuesta a los humos generados por su combustiуn (algunas veces por autocombustiуn de las basuras y otras porque para acortar el masa se les prende fuego), olores molestos, presencia de roedores, insectos y animales domйsticos que se comportan como agentes portadores de enfermedades y, por ъltimo, partнculas de polvo, papeles y plбsticos en el sitio de disposiciуn y en sus alrededores.

Todo este conjunto de problemas determina, adicionalmente, una alteraciуn del paisaje con las basuras, a lo que se suma la presencia de personas dedicadas a la selecciуn y recuperaciуn de materiales reciclables. Ademбs, cuando el servicio de recolecciуn no funciona correctamente, todos los problemas enumerados se agravan enormemente con la acumulaciуn de basuras en las calles y el deprimente aspecto ocasionado por los desechos esparcidos por todas partes, los malos olores y los consiguientes riesgos sanitarios.

En la figura 1, se presenta la relaciуn entre el manejo de residuos y el peligro de alterar en abandono de una gestiуn adecuada. Allн se indica cуmo los lнquidos generados en la disposiciуn final de las basuras, en desaparición de control y tratamiento, inevitablemente terminan su represión en los cuerpos de agua superficiales o subterrбneos, ocasionando la contaminaciуn del arbitrio. El mismo, puede ser fuente obligada para el abasto de agua para alguna comunidad o, simplemente, ser utilizado en labores de pesca y agricultura cuyos productos serбn consumidos por otras poblaciones con el peligro consiguiente de disgustar. Esta situaciуn estб influenciada tambiйn por el nivel cultural, las condiciones propias de salubridad, el entorno fнsico y el nivel de atenciуn y tratamiento mйdico apto, factores que pueden contribuir a agravar el peligro y ocasionar, en muchos casos, la asesinato de algunos miembros de la comunidad.

Los residuos industriales estбn compuestos por sustancias de variadas caracterнsticas quнmicas y propiedades fнsicas. El adecuado manejo de los mismos dependerб en cada caso del tipo de residuo. Hay una incorporación probabilidad de ocurrencia de desastres cuando los residuos contienen materias que, en razуn de poseer caracterнsticas especiales, generan riesgos de accidentes o daсos a las personas o al medio dominio. Entre estas caracterнsticas, se mencionan las siguientes: explosivas, comburentes, inflamables, irritantes, tуxicas, cancerнgenas, corrosivas, infecciosas, liberadoras de gases inflamables en contacto con el agua, liberadoras de humos бcidos en contacto con el viento o el agua, liberadoras de gases tуxicos en contacto con el gracia o el agua, radioactivos. En nuestro medio y hasta donde se tiene conocimiento, no existen sistemas de recolecciуn selectiva de residuos peligrosos; por lo tanto, todos los residuos se recolectan y se disponen como si se tratase de residuos ordinarios, generando riesgos para los operarios del servicio de aseo, para los recuperadores y para el medio esfera en las ciudades donde hay industria que genera йste tipo de residuos.

Existe evidencia epidemiolуgica de que los residuos de hospitales y establecimientos afines juegan un importante papel en la transmisiуn de virus como el SIDA/VIH y el de la hepatitis B o C (BVH), a travйs de las lesiones causadas por agujas hipodйrmicas contaminadas con matanza humana. El familia de longevo aventura estб compuesto por los trabajadores de la sanidad, como enfermeras, seguido por otros empleados de los hospitales y por los operarios que manejan los residuos, tanto al interior como al foráneo de la propia instituciуn hospitalaria, incluyendo a los recicladores. Sуlo en casos excepcionales, se incluye entre las vнctimas a pacientes o pъblico en caudillo.

El manejo de los residuos que se generan en los centros urbanos afectan a toda la comunidad de una u otra forma. A tнtulo de ejemplo, se citan sus posesiones sobre la sanidad, la obstrucciуn de alcantarillados, etc. Desde el punto de paisaje retrete, la incidencia depende de la relaciуn directa o indirecta con los propios residuos, en las diferentes etapas del proceso desde su generaciуn hasta la disposiciуn final.

Existen algunos residuos que de por sн estбn contaminados con patуgenos o contienen sustancias y peligrosas. Tal es el caso de los que residuos contenidos en los paсales, residuos de hospitales y clнnicas, que permiten la presencia de bacterias patуgenas que, probablemente, migran al garbo y pueden causar infecciones a los propios trabajadores. De acuerdo a informaciуn bibliogrбfica, el nъmero de bacterias por gramo de residuo municipal va de 10і a 10 9. mientras que el nъmero de coliformes va de 10 4 a 10 5. A pesar de no acontecer informes que establezcan la infestaciуn por dichas bacterias en los operarios del servicio de aseo, se considera que la probabilidad de cazar una infecciуn es muy adhesión por los niveles tan precarios de educaciуn sanitaria que se les imparte para el manejo adecuado de los residuos y el bajo cumplimiento de las normas de seguridad industrial. Del mismo modo, otros residuos de naturaleza no peligrosa pueden convertirse en tales por la mezcla con otros que sн lo son, durante el almacenamiento o transporte. Los residuos municipales contienen materiales peligrosos tales como vidrios rotos, metales, jeringas, hojas de afeitar, que pueden causar lesiones a los trabajadores.

Existen otros riesgos relacionados con el manejo de residuos. Por ejemplo, el servicio de recolecciуn manual de basuras es considerado una de las labores mбs pesadas: se realiza en movimiento, levantando objetos pesados y, a veces, en la perplejidad o en las primeras horas de la maсana, condiciones todas que tornan esta entorchado muy riesgosa y determinan que la morbilidad puede entrar a ser suscripción. Las condiciones anteriores se tornan mбs crнticas sн las jornadas de trabajo son largas y si, adicionalmente, no se aplican medidas preventivas o no se usan los instrumentos de protecciуn necesarios. Ademбs, pueden aparecer malestares en la espalda cuando se manipulan incorrectamente grandes cantidades de residuos y los trabajadores no han sido suficientemente adiestrados sobre prбcticas de seguridad industrial.

Desde el punto de paisaje de la seguridad, los vehнculos de recolecciуn no siempre ofrecen las mejores condiciones: en muchos casos, los operarios de la recolecciуn deben realizar sus actividades en presencia continua de gases y partнculas emanados por los propios equipos lo que determina problemas de irritaciуn en los luceros y afecciones respiratorias; por otra parte, estas personas estбn expuestas a mayores riesgos de accidentes de trбnsito, magullones etc.

Por todas estas razones, los нndices de accidentalidad en los servicios de aseo son mбs altos que en otro tipo de actividades. No obstante y hasta donde se logrу investigar, son muy escasos los datos disponibles al respecto en las empresas de aseo, a pesar de que hay obligaciуn para toda actividad econуmica de establecer el panorama de riesgos y desarrollar el correspondiente software de sanidad ocupacional para los trabajadores que se ocupen en la misma (independientemente de que su vinculaciуn sea directa o contratada con servicios temporales).

Para mercancía de analizar los aspectos de vitalidad, se puede considerar la poblaciуn dividida en tres grupos:

1) Personal vinculado a la prestaciуn de los servicios de aseo

Estas personas se encuentran expuestas a riesgos generados por los propios residuos y a algunos de los otros ya mencionados. Mбs aъn, si se tiene en cuenta que la maduro parte de los procesos y casos la recolecciуn, almacenamiento y disposiciуn, hacen en forma manual.

Las personas que seleccionan materiales contenidos en los desechos, estбn expuestas a los mismos riesgos mencionados mбs hacia lo alto. Sumado a ellos, si la recuperaciуn se realiza en una planta, el nivel de ruido y vibraciуn es suspensión cuando las plantas estбn equipadas con trituradoras o separadoras operadas mecбnicamente. Igualmente, los residuos inflamables (como envases de aerosoles, cilindros de gas u otros fundamentos) pueden explotar cuando son accidentalmente puestos en una trituradora y, en consecuencia, pueden causar asesinato o lesiуn a los trabajadores.

Los sitios de disposiciуn final se ubican allí de las viviendas y, por no operarse en forma tйcnica en la mayorнa de los casos, se presentan olores, generaciуn de polvo, dispersiуn de plбsticos y papeles en los alrededores, contaminaciуn del petición agua, y avería normal del entorno. De otra parte y como ya se mencionara, el fuego producido por autoigniciуn en ciertos tipos de residuos o producido intencionalmente para disminuir el cuerpo, genera humo en forma continua causando contaminaciуn atmosfйrica y generaciуn de olores molestos para la comunidad, y riesgos para la aeronavegaciуn si se encuentra algъn aeropuerto en la zona de influencia.

El manejo incorrecto de los sitios de disposiciуn final tambiйn generan la presencia de moscas, ratas y animales domйsticos que se comportan como vectores cerca de la comunidad aledaсa. A menudo, sucede que las moscas a travйs del vehнculo de recolecciуn alcanzan бreas residenciales mбs alejadas; por su parte, los roedores encuentran un medio de vida apropiado en los vertederos no controlados y, correcto a su gran movilidad, pasan con facilidad a las viviendas causando en ocasiones daсo fнsico o crimen de niсos en estado indefenso. Asimismo, las pйrdidas econуmicas que los roedores le ocasionan al hombre son enormes e incalculables porque consumen o contaminan grandes cantidades de alimentos o provocan destrozos en redes elйctricas y telefуnicas, cultivos y viviendas. En 26 de las 999 causas de enfermedad y asesinato clasificadas por la OMS, intervienen los roedores a travйs de mordeduras, contaminaciуn de alimentos con heces y orina o mediante pulgas que comparten su mismo hбbitat.

Otro aventura presente en los sitios de disposiciуn final de las basuras es el causado por el metano y biуxido de carbono que se producen en el proceso de descomposiciуn de las basuras orgбnicas. Debe tenerse en cuenta que el metano es explosivo cuando alcanza ciertos niveles de concentraciуn en la atmуsfera y que se mueve fбcilmente en suelos de incorporación permeabilidad. La descomposiciуn anotada tambiйn produce amonнaco y бcido sulfнdrico, aunque en pequeсas cantidades comparadas con el metano. Estos gases son peligrosos para la vitalidad de los trabajadores que estйn expuestos en forma permanente.

De igual forma la presencia de animales domйsticos, tanto en calles como en sitios de disposiciуn final, en rastreo de alimentos, complican el manejo inodoro de los desechos y a la vez se convierten en vectores en la transmisiуn de enfermedades, aumentando el peligro para la comunidad, ademбs del daño de las condiciones estйticas y paisajнsticas. Los riesgos que para la sanidad pъblica tienen estos animales adquieren longevo dimensiуn cuando se comercio de vacas o cerdos cuya carne es consumida por las personas, en razуn de que el control váter de йstos animales solo se hace cuando son sacrificados en los mataderos oficiales.

Finalmente siendo el material orgбnico el principal componente de los residuos municipales estos pueden ser causantes de la generaciуn de olores desagradables, tanto en la etapa de almacenamiento como en la propia disposiciуn final. Olores que, ademбs, facilitan la apariciуn y proliferaciуn de vectores, tales como moscas, mosquitos, ratas y gallinazos.

Para los artículos del presente anбlisis, se consideran dos fuentes de residuos para el reciclaje: la calle y el sitio de disposiciуn final.

Sуlo se dispone de alguna informaciуn para el caso de Bogotб, originada en diversas fuentes. El documento Perfil epidemiolуgico de los recicladores, de la Secretarнa Distrital de Lozanía, publicado en Santafй de Bogotб en 1994, se utilizу como fuente de informaciуn para investigar la morbilidad sentida a travйs de entrevistas con recicladores e informadores calificados (bodegueros); los informes de funcionarios de instituciones privadas como La Bergerie y el Hospital San Josй, se utilizaron como fuente de informaciуn de la morbilidad atendida. Finalmente, se utilizу como fuente de informaciуn a las entrevistas con funcionarios de instituciones estatales como el Hospital del Guavio, el Consultorio-Comedor El Alberca y Bosconia.

El tipo de patologнa atendida en las diferentes instituciones depende principalmente de los horarios de atenciуn, de su capacidad resolutiva y de su ubicaciуn. Por ejemplo, al Consultorio-Comedor del Balsa llegan muy pocas personas con heridas por armas de fuego mientras que, al Hospital San Josй acuden quienes han sido heridos de seriedad a pesar de ser una instituciуn privada. Si correctamente los servicios de La Bergerie y el Consultorio-Comedor intentan ser integrales, tienen poca capacidad resolutiva aъn para el primer nivel; ello los obliga a remitir a hospitales de decano complejidad a un gran nъmero de sus pacientes.

Datos del documento "Perfil Epidemiolуgico de los Recicladores".

Se entrevistaron 108 recicladores y recicladoras que reportaron sufrir o ocurrir sufrido las siguientes enfermedades:

– Trastornos osteomusculares reflejados en dolor de cintura, de piernas y de cuello;

– Catarro y tos, relacionados con los cambios de clima y el polvo y vapores que se producen al
remover la basura;

– Problemas de уrganos de los sentidos, principalmente los luceros;

– Dolores de individuo, posiblemente por anemia, tensiуn, hipoglicemia;

– Accidentes de trбnsito: 54% de los entrevistados han sufrido atropellos por autos, la mayorнa (86%) durante el trabajo. De ellos, 38% han quedado con secuelas.

De los 108 recicladores entrevistados, 33 eran mujeres; de ellas, 11 habнan tenido algъn pérdida, 3 de las cuales no recibieron atenciуn mйdica oportunamente. Igual porcentaje de mujeres (32%) tuvieron su primer contrariedad ayer de los 16 aсos; 77% tuvieron su parto en una instituciуn, pero sуlo 54% en entidades pъblicas; 22,35% tuvieron su parto en el hogar, mostrando con ello que poco estб fallando a nivel de la ofrecimiento de servicios a la mujer en estado de buena esperanza en este sector de poblaciуn. Aproximadamente, la parte de ellas tuvieron control prenatal; 47% planifica sus embarazos, 4 de ellas con acoplamiento de trompas.

Los niсos de los recicladores, por informaciуn suministrada por sus padres. padecen principalmente de problemas respiratorios (catarro y tos), problemas gastrointestinales (diarreas, cуlicos, vуmito), dolor de muelas, problemas en lo luceros y oнdos, lesiones como quemaduras, cicatrices, cortadas, magulladuras, desaliento (desnutriciуn, anemia).

Las compaсeras de los recicladores (muchas de las cuales los acompaсan en sus recorridos) en opiniуn de sus compaсeros tienen problemas de vitalidad que resultan similares a los de ellos mismos.

Segъn datos suministrados por esta instituciуn, los 10 diagnуsticos mбs frecuentes en los 2.341 recicladores que acudieron durante 1993 fueron los siguientes:

Es importante resaltar la importancia que tiene en los diagnуsticos las IRA con 34% del total, seguida por la diarrea y parasitismo intestinal con 11%; patologнas que guardan estrecha relaciуn con el medio en que trabajan y las condiciones sanitarias en que viven los recicladores.

La discriminaciуn por edades es la venidero:

– Mayores de 60 aсos (los recicladores de esta años son muy pocos y sus problemas fнsicos son similares a las del resto de poblaciуn de esta tiempo: cardiovasculares (12 casos), urolуgicos (3 casos), gastrointestinales (4 casos), IRA (3 casos);

– 46 a 59 aсos: trastornos cardiovasculares (34 casos), heridas y trauma (15 casos), enfermedades respiratorias (15 casos), osteomusculares (10 casos);

– 26 a 45 aсos: consultas relacionadas con ginecobstetricia (76 casos), control prenatal (52 casos), heridas y traumas (54 casos), dolencias osteomusculares (52 casos), infecciones respiratorias (55 casos), urologнa (20 casos), oftalmologнa (22 casos);

– 13 a 25 aсos: control prenatal (119 casos), asuntos relacionados con ginecobstetricia (102 casos), planificaciуn emparentado (5 casos), infecciones respiratorias (75 casos), heridas y trauma (32 casos), trastornos osteomusculares (29 casos), gastrointestinales (39 casos);

– 5 a 12 aсos: infecciones respiratorias (60 casos leves y 51 moderados o graves), diarrea y parasitismo intestinal (42 casos), problemas de piel (29 casos), heridas y trauma (21 casos), problemas de luceros (28 casos);

– 1 a 4 aсos: los problemas son similares al asociación de años de 5 a 12 aсos, con un porcentaje beocio de traumas y heridas. Los casos de IRA moderada o tranquilo (102 casos), son tan frecuentes como los de IRA leve (103 casos);

– Menores de 1 aсo: la IRA leve es la patologнa mбs frecuente (90 casos), diarrea (26 casos), problemas de la piel (24 casos). Ademбs, 13 niсos fueron llevados a control encontrбndose sanos.

Durante 1993, fueron atendidos 360 pacientes clasificados como indigentes, categorнa que incluye a los recicladores. La principal causa de consulta fueron las heridas por pertrechos blanca, seguidas por accidentes de trбnsito y heridas por arsenal de fuego. Los 164 pacientes con heridas graves fueron hospitalizados con un costo para el Hospital de $Col 92.086.096; los restantes 196 pacientes fueron remitidos a hospitales del distrito, principalmente al de Kennedy.

Datos del Consultorio Comedor El Pantano

Las principales causas de consulta en 1993 fueron:

Al igual que los datos suministrados por La Bergerie, las enfermedades respiratorias ocupan el primer extensión y las gastrointestinales participan con un porcentaje similar en entreambos centros, confirmando que la tendencia de las principales causas de diagnуsticos estб internamente del mismo rango de variaciуn.

Los servicios mбs utilizados del Centro han sido: aseo, instalaciones deportivas, consulta mйdica, enfermerнa y psicologнa. Esta ъltima, entre noviembre de 1993 y enero de 1994 mostrу predominio del sexo masculino y una tiempo promedio de 31 aсos en las personas que acudieron. Vale la pena destacar que los servicios de aseo y las instalaciones deportivas relacionadas con bienestar y, por consiguiente, con la vitalidad, se utilizan mбs que los servicios mйdicos. Igualmente, lumbre la atenciуn que el porcentaje promedio de los clasificados como fбrmacodependientes, entre noviembre de 1993 y enero de 1994 alcanza a 54% de los consultantes. No se debe olvidar que la poblaciуn que se atiende aquн estб clasificada como personas que viven en la calle, pero que queda sin determinar en quй proporciуn son recicladores.

Como en la gran mayorнa de organismos pъblicos de salubridad, no se llevan estadнsticas por ocupaciуn. Sin confiscación, el servicio de hospitalizaciуn en pediatrнa de esta instituciуn realiza una atenciуn integral a todos los niсos que incluye la historia emparentado. Por esta razуn, pueden informar que la mayorнa de los hijos de los recicladores ingresan principalmente por infecciones respiratorias (igual que sus padres), con desnutriciуn subyacente y, muchos de ellos, con ampliación psicomotor deficiente.

Esta informaciуn podrнa ser tomada como indicativa de que los problemas del sistema respiratorio son la primera causa de consulta, tanto para los recicladores como para sus compaсeras e hijos. Teniendo en cuenta que los datos obtenidos sуlo pueden tomarse como una primera aproximaciуn, deberнa profundizarse esta investigaciуn en el futuro e iniciar programas de prevenciуn y tratamiento. Del mismo modo, se anota que hacen desliz acciones de promociуn y de prevenciуn para los recicladores y sus familias.

Otras consideraciones con saco en la informaciуn obtenida:

– La violencia con pertrechos blanca y armamento de fuego y los accidentes de trбnsito, por ser los mбs frecuente, constituyen un problema de lozanía importante no sуlo por su frecuencia sino por la dificultad que revisten y las secuelas que dejan. Implican un costo social y econуmico importante para el reciclador y su tribu y para el Estado que cubre de una u otra forma la longevo parte de los gastos de atenciуn;

– Problemas osteomusculares (lumbalgias, dolor de miembros superiores e inferiores, dolor torбcico y cervical). Este tipo de patologнas es producido por las condiciones de trabajo, las cargas pesadas que mueven los trabajadores y las flexiones continuas para cosechar el material;

– IRA: es muy comъn en todos los grupos etarios y, seguramente, tienen relaciуn con el trabajo al clima redimido, las bajas temperaturas, la exposiciуn a la contaminaciуn atmosfйrica y al polvo producido en el manejo de las basuras. Tambiйn, podrнan tener relaciуn con la calidad de vida del propio reciclador y su clan (las condiciones en que duermen, el estado nutricional, etc.);

– Otros problemas de sanidad: los problemas gastrointestinales, las enfermedades de la piel, de los dientes y de los luceros son relativamente frecuentes; las enfermedades de la piel y las cortaduras tienen relaciуn, principalmente, con la

manipulaciуn de basuras sin ninguna protecciуn. La patologнa hablado, tan frecuente en la mayorнa de los colombianos, lo es tambiйn en este corro de poblaciуn para el cual la propuesta de servicios de promociуn, prevenciуn, tratamiento y rehabilitaciуn es muy escasa. Como sucede con la mayorнa de los problemas diarreicos, sus factores de peligro tienen relaciуn tanto con la forma de vida como con las condiciones de trabajo: manipulaciуn de basuras, desatiendo de llegada a servicios de aseo y las condiciones en que se consumen los alimentos.

El estado de salubridad de la comunidad del reciclador que no realiza labores de reciclaje, no difiere del sector popular colombiano, predominando las IRA y la enfermedad diarreica aguda como primeras causa de morbilidad en los niсos; en las mujeres, son graves las enfermedades de transmisiуn sexual y las relacionadas con el inconveniente, parto y puerperio; en adultos, se destacan las enfermedades cardiovasculares.

Recicladores en el sitio de disposiciуn final:

Las condiciones econуmicas, las migraciones rurales, en recopilación, la pobreza ha convertido los bienes contenidos en la basura en el medio de subsistencia de esas personas y sus familias. Esta efectividad continuarб mientras no existan para ellos otras formas mбs dignas de ganarse la vida. Los riesgos sanitarios son aъn mayores que en el caso de que quienes manejan ъnicamente residuos domйstico, teniendo en cuenta que estos llegan mezclados con los peligrosos porque en el paнs no hay recolecciуn selectiva de residuos peligrosos, fuera de el caso de unas pocas ciudades que recogen en forma separada los desechos de origen hospitalario.

No se tienen datos confiables a nivel doméstico sobre el nъmero de personas dedicadas a esta entorchado, distribuciуn por época y sexo, patologнas de veterano ocurrencia, riesgos de vitalidad ocupacional, condiciones de vida, hбbitos y costumbres entre otras variables. En la gran mayorнa de municipios del paнs, los residuos sуlidos se disponen sin ningъn control, admisiblemente sea a Paraíso despejado o directamente en cuerpos de agua. Esta situaciуn, facilita la presencia en dichos sitios de personas que se dedican a rescatar algunos medios contenidos en las basuras.

Al igual que lo que ocurre con los operarios del servicio de aseo, cuando las personas dedicadas a las actividades de reciclaje son atendidas en instituciones de vigor, el registro de la informaciуn no permite conocer la prevalencia de patologнas por dicha actividad. De acuerdo a algunos estudios y estimaciones del Servicio de Lozanía realizadas en la dйcada pasada, se encontrу que el nъmero de personas que se dedican a dicha cultivo en el sitio de disposiciуn final en ciudades intermedias y grandes, guardaba cierta proporciуn con la poblaciуn del casco urbano y se situaba rodeando de 0,1%. De las grandes ciudades, sуlo en Santafй de Bogotб y en Medellнn se prohнbe la presencia de recicladores en el relleno inodoro, tal como lo ordena la legislaciуn sanitaria actual.

La ъnica informaciуn adecuado corresponde a la consignada en el documento suministrado por la Fundaciуn Social en 1991 Diagnуstico del estado de vitalidad de los recolectores de basuras del comunidad precooperativo Prosperar. con sede en la ciudad de Manizales. De acuerdo con este documento, para el examen clнnico se tomaron muestras de 40 personas socias, que representan 95% de los socios hбbiles; para las visitas domiciliarias se escogieron en forma aleatoria 15 familias (52% del total); el diagnуstico participativo incluyу a 70 personas, entre socios hбbiles, inhбbiles y familiares. Las conclusiones obtenidas son las siguientes:

– El golpe de йsta poblaciуn a los servicios de vitalidad, educaciуn y programas de control especiales brindados por el Estado ha sido bajo; e inexistente con respecto a odontologнa;

– La poblaciуn de socios se encontraba entre los 26 y 45 aсos y los integrantes de las familias entre 0 y 25 aсos, con muchas mujeres en época fйrtil;

– La patologнa registrada se correlaciona aproximadamente con la expuesta anteriormente para los recicladores de la calle en la ciudad de Santafй de Bogotб;

– Las enfermedades de tipo ocupacional que veterano incidencia registran son las enfermedades de la piel, el dolor lumbar y la infecciуn respiratoria aguda. Los accidentes de trabajo mбs frecuentes son las heridas y laceraciones de la piel;

– En relaciуn a la morbilidad genérico de los socios, se identificaron como patologнas de decano incidencia la disminuciуn de la agudeza visual de diferentes etiologнas, insuficiencia venosa de miembros inferiores, enfermedad acidopйptica, hipertensiуn arterial y lumbalgias;

– Los socios, por su bajo nivel socioeconуmico, han estado sometidos a muy malas condiciones nutricionales que se reflejan en un estado de desnutriciуn crуnica;

– La ofrecimiento de servicios bбsicos de agua, luz y alcantarillado para las familias y los socios es buena, conveniente a las condiciones especiales de la ciudad de Manizales;

– Las enfermedades que predominan en los miembros de las familias de los recicladores no se salen de los parбmetros predominantes en la poblaciуn normal del paнs, con maduro prevalencia de la enfermedad diarreica y la infecciуn respiratoria aguda;

– La mayorнa de los socios expresу que las relaciones interfamiliares son regulares o malas, presentбndose como decano problema el maltrato fнsico y psicolуgico en dirección a la mujer y los hijos;

– El nivel de escolaridad es muy bajo y esto limita cualquier actividad que se pretenda desarrollar en vitalidad o cualquier otro campo;

– En el diagnуstico participativo, se sensibilizу la poblaciуn para las actividades que se emprendan.

De lo susodicho, se puede inferir que el camarilla de poblaciуn que se dedica a la recuperaciуn de utensilios en los sitios de disposiciуn final, cuyo nъmero total se desconoce, tambiйn demanda un veterano esfuerzo del Estado para su atenciуn y para el mejoramiento de sus condiciones de vida porque, ademбs de los riesgos sanitarios directos a los cuales estб expuesto, puede estar incidiendo en las condiciones de lozanía de la poblaciуn que estб a su más o menos.

Si para el personal vinculado formal o informalmente al manejo de los residuos sуlidos no existen estadнsticas de las principales patologнas asociadas a esta clase de oficio, menos aъn para las personas que pueden estar siendo afectadas en su salubridad por el mal manejo de las basuras urbanas. Asumiendo que tienen la posibilidad de presentarse al servicio de pъblico de vigor o a consultorios particulares, el registro de atenciуn a los pacientes no tiene en cuenta el medio medio ambiente en el cual viven.

Las actitudes humanas, familiares, profesionales, institucionales y las relaciones entre los diferentes actores del sector estбn profundamente marcadas por la civilización, los títulos y las percepciones existentes entre los diferentes componentes de las sociedades urbanas y semirurales del paнs. De guisa que, cualquier propuesta de orden tйcnico u operante deberб incluir la dimensiуn social y cultural del contexto en el cual se pretende aplicar.

En el caso Colombiano, lo antedicho significa que un manejo mбs integral de los residuos sуlidos deberб objetar a los siguientes criterios:

– Inspección de la disparidad regional del paнs, permitiendo soluciones locales, sin imponer modelos rнgidos de orden franquista o inaplicables en el contexto regional;

– Generaciуn de un espнritu mбs descubierto entre los actores del sector, para producir informaciуn concreta y verificable y fomentar la innovaciуn;

– Veterano responsabilidad del Estado, desde los ministerios involucrados en el tema hasta los entes territoriales, para conseguir una veterano inversiуn econуmica en el sector, una viejo capacitaciуn de los responsables y operarios, una viejo responsabilidad ambiental y el fomento de una anciano participaciуn comunitaria;

– Incorporaciуn de un componente educativo para alcanzar aproximar a los usuarios a sus empresas prestatarias de servicios de aseo y reciclaje, mejorar la comunicaciуn entre unos y otros, y cambiar la posición de rechazo que cada productor muestra con destino a sus propios desechos por una posición mбs responsable, introducir nuevos hбbitos de separaciуn y reducciуn de desechos (reciclaje, reuso, beneficio de desechos y disminuciуn de diferentes formas de los residuos domйsticos e industriales);

– Incorporaciуn de un componente social, rompiendo el mito segъn el cual los recicladores y recuperadores populares no son mбs que un estorbo para un sistema pragmático de aseo y para la poblaciуn, y promoviendo soluciones que los incluyan en forma positiva y digna;

– Integraciуn de una dimensiуn mбs participativa en la cual las comunidades marginadas hasta ahora, puedan tener voz en la planificaciуn de nuevas propuestas funcionales y beneficiarse de ellas.

La dimensiуn sociocultural se relaciona, por lo tanto, en una forma compleja con los demбs componentes del anбlisis sectorial: no se puede sujetar a la -indispensable- educaciуn para el aseo y la higiene para alcanzar que los habitantes o los productores de residuos colaboren con las autoridades locales.

6.3.1Llegada a servicios de aseo en zonas marginadas urbanas

Si perfectamente las autoridades se quejan asiduamente de la errata de disciplina social y cнvica de la poblaciуn de Colombia, йsta es una recital parcial de la ingenuidad. La poblaciуn, a su vez, se queja de la incapacidad de las instituciones pъblicas para cumplir con su papel. La primera queja de los barrios populares se refiere a la cobertura: las tasas de cobertura son engaсosas porque representan el nъmero de usuarios que contribuyen con una tasa, no se refieren a la calidad del servicio. De esta modo, muchos pagan pero no reciben el servicio y otros sencillamente ni pagan ni reciben el servicio por encontrarse su ciudadela en una situaciуn de ilegalidad en relaciуn a las tierras o a los servicios pъblicos.

La situaciуn debe revaluarse como parte de las carencias de las polнticas urbanas, reflejadas en la agravaciуn notoria en los ъltimos aсos de las condiciones habitacionales del paнs segъn los datos mбs recientes del CENAC en un estudio realizado a solicitud del INURBE. Este estudio se podio sobre una averiguación de hogares representativa de las 10 primeras ciudades del paнs, fue realizada en 1993 y se constituye en la fuente oficial de informaciуn del estado de la vivienda y los servicios urbanos en el paнs.

Cuadro 6.5
Dйficit cualitativo de la vivienda en Colombia

Fuente CENAC. Estudio de evacuación habitacionales. Santafй de Bogotб: INURBE; 1993. Las 10 ciudades son: Bogotб, Medellнn, Cali, Manizales, Barranquilla, Cartagena, Pereira, Villavicencio, Quibdу.

Segъn la misma fuente, la tasa de cobertura de los servicios de aseo para las 10 primeras ciudades del paнs es como se muestra en el cuadro 6.6. Se entiende por tasa de cobertura el nъmero de usuarios que reciben efectivamente el servicio, sin tener en cuenta la frecuencia o la calidad.

Tomando la situaciуn de los barrios de estratos sociales bajos o de los barrios "subnormales" (no legalizados y no clasificados en la estratificaciуn del INURBE), el dйficit es viejo (cuadro 6.7). Aъn donde el servicio existe en principio, su irregularidad o su mengua frecuencia no deja a los usuarios satisfechos, como lo expresan los encuestados en la misma fuente del CENAC y, en los barrios pobres, se encuentra la misma situaciуn (cuadro 6.9).

La situaciуn de las principales ciudades en las cuales existen mayores bienes, permite pensar que, en las ciudades de último rango, la situaciуn puede ser todavнa de último calidad. En la publicaciуn Las estadнsticas sociales en Colombia-1993. que contiene informaciуn del DANE sobre pobreza y calidad de vida en Colombia, se observa que entre los servicios pъblicos cuya abandono representa una Carencia Bбsica Insatisfecha (canal, electricidad, alcantarillado), no aparece el servicio de aseo. A su vez, en el capнtulo sobre servicios pъblicos, se considera a los servicios mencionados y al de telйfonos, pero no se menciona el de aseo. Este hecho refleja la poca prioridad que actualmente recibe el problema por parte de las autoridades.

Cuadro 6.6
Cobertura del servicio de aseo en 10 ciudades

6.3.3Manejo de los desechos domйsticos por los habitantes

En los sectores de altos ingresos, el manejo de los desechos domйsticos no se considera mбs allб de respetar los horarios de la empresa de aseo y exigir la honradez de las zonas aledaсas a la vivienda. Todavнa son escasos los sitios en los cuales los habitantes han asumido la posibilidad de una participaciуn directa en actividades relacionadas con los desechos porque, al estar compuestos por los medios indeseables sobrantes del consumo domйstico, no se considera parte de la responsabilidad corriente contribuir a su recolecciуn o conveniencia. El manejo de los residuos se reduce al manejo higiйnico de los mismos hasta el sitio de almacenamiento provisional y a su posterior ubicaciуn en la vнa pъblica para su recolecciуn por la empresa de aseo. En estos niveles de ingresos, la manipulaciуn concreta de los residuos es asunto de las empleadas domйsticas, las cuales no son un servicio insignificante sino proporcionado generalizado, aъn en estratos socioeconуmicos de nivel medio. En los conjuntos residenciales, intervienen tambiйn los empleados encargados de servicios generales y, frecuentemente, los celadores. Las personas mencionadas estбn a menudo en relaciуn con las empresas de aseo y con los recicladores del sector informal, surgiendo entre ellos surgen acuerdos para separar materiales, recuperarlos y venderlos. Esta situaciуn ocurre, en particular, en las concentraciones importantes como conjuntos residenciales, centros comerciales, edificios multifamiliares, etc. Las botellas, las cajas de cartуn en buen estado y ciertos metales son seleccionados y vendidos por empleadas domйsticas, porteros, celadores, representando un pequeсo ingreso adicional para los mismos.

En barrios de estratos medios, se conocen experiencias especнficas de manejo mбs integral de desechos, introduciendo la separaciуn primaria (con recolecciуn selectiva o sin ella); por ejemplo, en la urbanizaciуn El Mortiсo en Bogotб con la participaciуn de la cooperativa El Triunfo. Sin confiscación, no se ha publicado la mediciуn concreta del resultado sobre el porcentaje de las familias que realizan una separaciуn primaria entre desechos secos y hъmedos, calidad de la separaciуn realizada, volъmenes recogidos, volъmenes tratados localmente, etc. Si admisiblemente varias experiencias de este tipo se han suspendido por no dar un resultado suficiente, esa "insuficiencia" no estб documentada o no se ha publicado.

En los sectores populares, existe un parada nivel de reciclaje "espontбneo", en el sentido de reutilizaciуn de objetos, empaques y envases por razones de economнa y peculio: los frascos de mermelada y mayonesa se vuelven vasos y envases para conservar alimentos, las cajas de cartуn pueden servir mбs de una vez, la ropa de los niсos grandes pasa a los pequeсos y es remendada mбs de una vez, etc. Por otro banda, existe un mercado de objetos de segunda mano (ropa, muebles, artнculos electrodomйsticos), se prestan entre vecinos las herramientas, se consumen pocos alimentos procesados, se cambian los implementos domйsticos con pequeño frecuencia. Todo lo previo contribuye a suministrar la producciуn de desechos en un nivel bajo.

Teniendo en cuenta que el nivel de pobreza de la poblaciуn colombiana es estructuralmente detención (cuadro 6.10), esta situaciуn se puede considerar estable y de mucho peso para analizar el comportamiento de la poblaciуn.

Cuadro 6.10
Evoluciуn de la pobreza en 7 ciudades, 1986-1991

Fuente: Investigación ENDA-AMCOLOMBIA, 1993. Tabulados sin editar.

Los totales superiores a 100%, en particular en Bogotб, indican que las madres comunitarias utilizan mбs de una forma de juntar las basuras. El recipiente rнgido es mбs popular en Bogotб: como en los Hogares se preparan los alimentos de los 15 niсos, ademбs de los destinados a la comunidad, el comba es superior al de una clan comъn (no se ha medido). Este convexidad y el control retrete ejercido por parte del ICBF y de la Secretarнa de Vigor restringido, ademбs de los cursos de capacitaciуn, explican el uso de dicho recipiente.

En otras entrevistas realizadas en Bogotб por ENDA A.L. a residentes y pequeсos comerciantes de diferentes barrios de estratos medios y populares (81 encuestas) en 1992, se encontrу que la caneca de muy diversos materiales, formas y colores, generalizada hasta hace unos 20 aсos, ha sido desplazada por la bolsa plбstica. Los usuarios residenciales utilizan esencialmente las bolsas de plбstico, generalmente recuperadas de los empaques regalados por los supermercados y las tiendas o, en último proporciуn, compradas. Por lo tanto, actualmente la caneca se asocia a mayores volъmenes, a usos institucionales y, posiblemente, a la viabilidad de guardar el recipiente. El agradecimiento de esta situaciуn hizo que uno de los consorcios de Bogotб renunciara a implantar camiones compactadores totalmente mecanizados que requieren el uso de canecas especiales.

Sobre la recolecciуn de las basuras, las madres comunitarias encuestadas manifestaron lo sucesivo:

Cuadro 6.13
Recolecciуn y disposiciуn de basuras en hogares comunitarios

Fuente: Sondeo ENDA-AMCOLOMBIA, 1993. Tabulados sin editar.

En estos Hogares, la tasa total de cobertura del servicio de recolecciуn es de 83%, con la decano cobertura en Bogotб y la pequeño en Vaticinio, puerto de la Costa Pacнfica. En los barrios perifйricos de esta ciudad, a desatiendo de un servicio de recolecciуn, las madres botan las basuras a la quebrada mбs cercana. La cercanнa del mar y la conformaciуn casi rural de estos barrios explican en buena parte esta costumbre. En cambio, en Cali, ciudad de civilización relativamente similar y prуxima, quienes no tienen servicio queman los residuos. En Barrancabermeja, se presentan tres alternativas: derrochar las basuras, botarlas a una quebrada y a potreros o lotes vecinos.

Las madres se quejan del mal servicio y de la contaminaciуn ambiental, en particular en Barrancabermeja (72% de las entrevistadas se quejan del problema de las basuras), en Vaticinio (51%) y en Medellнn (48%). En las dos primeras ciudades, los motivos se refieren sobre todo a la desaparición de servicio; en todas pero en particular en Medellнn, se seсalan las irregularidades del servicio. Probablemente en el caso de Medellнn, esta opiniуn refleja un nivel de exigencia mбs stop, mas no un nivel de servicio mбs deficiente. Las crнticas que mencionan problemas sanitarios y de contaminaciуn conciernen a 10% del total de madres entrevistadas. El problema del costo del servicio sуlo lo menciona 1%.

Se hace poca alusiуn a la utilizaciуn de cochambre para la huerta o para criar animales; sin incautación, 14% de las encuestadas tiene huerta y 20% crнa animales en el solar. Existe allн un potencial sin rendir y la colchoneta para algunos programas de manejo de residuos orgбnicos, en particular, en Cali, Barranco y Adivinación, ciudades en las cuales la proporciуn de este tipo de vida con caracterнsticas semirurales representa 25% a 30% de las entrevistadas.

Cuando se las interroga sobre los problemas ambientales de su barriada, 63% dicen sufrir de problemas ambientales, a excepción de en el caso de Medellнn (29% solamente). Aparecen con la misma importancia los problemas de basuras al éter vacante (17%), los malos olores de origen no definido (16%) y la contaminaciуn en universal de los cuerpos de agua y del suelo (18%). Tambiйn, se seсalan los caсos de aguas residuales al donaire rescatado, llenos de basura (6%). De modo universal, no se disciernen muy correctamente las causas y los tipos de contaminaciуn, que son complejas e interrelacionadas, pero existe un sentimiento válido de que el circunstancia no es sano y afecta a la vigor. En Medellнn, se incluye el problema de la inseguridad como principal problema ambiental (14% de las entrevistadas).

Las madres no solamente seсalan problemas sanitarios, tambiйn contribuyen a agenciárselas soluciones y participan en actividades comunitarias al respecto. Por lo universal, quienes tienen experiencia de trabajo social en comunidades perifйricas de bajos ingresos, concuerdan en rastrear que las mujeres son sobrado receptivas a programas sanitarios: ellas mismas organizan las jornadas de virginidad y aseo o responden a las convocatorias de las entidades pъblicas. Dichas campaсas producen mayores resultados en los barrios en los cuales la Reunión de Acciуn Comunal o el Comitй de Lozanía estбn correctamente organizados y tienen acogida. Lo que se recoge en estas campaсas, por lo militar se calcinación o se coordina su recolecciуn con el municipio, como servicio particular programado.

6.3.3Ademán de los usuarios y disposiciуn para fertilizar por el servicio

En las ciudades o pueblos de último importancia, en los cuales el servicio no lo presta una entidad pъblica o autorizada por el municipio, algunas personas prestan el servicio en forma espontбnea y con medios muy precarios, recolectando de casa en casa las basuras domйsticas en recipientes cargados por burros y depositбndolas en los lotes de engrosamiento de la zona, creando asн focos de infecciуn en muchos puntos de la ciudad. Se puede citar como ejemplo la situaciуn de Santa Marta, en la cual la cobertura era de 50% en 1991 (ASEAS), cobrбndose por el servicio en cada casa al momento de prestarlo. A mediados de 1993, se cobraban aproximadamente de $Col 200 por cada recolecciуn domiciliaria lo cual, para una grupo de un barriada residencial de categoría medio, con recolecciуn tres veces a la semana, representaba un monto aproximativo de $Col 2.400 a $Col 3.000 al mes. En un ciudadela popular, en el cual no se puede retribuir esta frecuencia (o no se ofrece la misma), el costo podнa oscilar entre $Col 1.000 y $Col 1.500.

Se puede comparar esta tarifa con la de la Empresa de Servicios Pъblicos de Aseo del Distrito de Santa Marta (ESPA), en diciembre de 1993, segъn estratos sociales.

Cuadro 6.14
Tarifa de aseo en Santa Marta segъn estamento social,
diciembre 1993

Fuente: ESPA, Divisiуn Planeaciуn y Regulaciуn. Averiguación Ocupación de Exposición Econуmico, Divisiуn de Agua Potable y Saneamiento Bбsico. 1995.

a Esta tarifa corresponde a una recolecciуn diaria y tambiйn se aplica en el sector comercial.

Al comparar la tarifa del servicio informal -que no cubre ninguna tipo de disposiciуn final, se puede observar que aquella es econуmica para los estratos medios pero representa un sobrecosto en los estratos I, II y III. A pesar de ello y segъn testimonios de los mismos pobladores de la ciudad, acudнan a este servicio por la desaparición de una soluciуn por parte de la empresa municipal.

En la misma ciudad y en muchas de la Costa Atlбntica y Pacнfica, se observa el mismo fenуmeno para el suministro de agua: donde el servicio es lícito pero tiene interrupciones frecuentes o de larga duraciуn, las familias tienen que personarse a servicios informales privados (carros-tanques, por ejemplo), por los que se cobra un precio por mі tres y cuatro veces viejo que la tarifa del servicio de canal aprovechando la situaciуn de penuria. De forma que, por lograr a alguna clase de servicio, los sectores mбs pobres estбn obligados a enriquecer un sobrecosto importante. Esto les obliga a racionalizar el compra al mбximo, ya que el suscripción es inmediato en el momento de utilizar el servicio.

La situaciуn es distinta en los sectores ilegales porque las familias tienen conexiones clandestinas de agua o electricidad y consumen estos servicios sin sufragar por ellos. Sin secuestro, en el caso del servicio de aseo urbano no se presenta esta figura porque no se puede obtener una prestaciуn formal sin situarse en una zona de cobro efectivo.

Generalizando, la disposiciуn social y cultural para avalar el servicio se tiene que evaluar de dos maneras. Por un costado y por no tratarse de una tarifa relacionada con un consumo domiciliario controlable y medible, el cobro es hasta cierto punto difнcil si no se cuenta con un servicio esencial como el agua; por otro flanco, existe un nivel disfrazado de insatisfacciуn en el pъblico cuando el servicio es ineficiente y, sobre todo, cuando se paga y no se recibe el servicio. En la ciudades grandes en las cuales no existe este tipo de servicio informal, las familias que pagaban el servicio de aseo con la cuenta del conducción y el alcantarillado y no lo recibнan (caso de Bogotб en los ъltimos aсos de la EDIS), experimentaban una insatisfacciуn muy vasto. Йsta llegу a su mбxima expresiуn durante la emergencia de diciembre de 1993, al punto que la Alcaldнa Maduro tuvo que autorizar a los usuarios el descuento del costo del servicio de aseo no recibido de su recibo de conducto.

6.3.4Cojín cultural para las campaсas educativas

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Se ha ilustrado anteriormente cуmo la relaciуn cultural de los usuarios con el problema del aseo y de los residuos sуlidos se relaciona con la prestaciуn o carencia del servicio y con las condiciones de vida de la regiуn. Esta relaciуn se tiene que comprender en el situación de las relaciones generales de los usuarios con los servicios pъblicos: la desatiendo de aseo, la indisciplina o la indiferencia de las cuales se quejan las autoridades, se deben destacar a la luz de la talante y la poca prioridad de ellas mismas para resolver el problema. De tal guisa, si se quiere mejorar la situaciуn, se deberб proceder en los dos niveles simultбneamente.

La educaciуn -o reeducaciуn- de la ciudadanнa no es un paso preliminar, sino el resultado de una nueva forma de trabajar en la cual el mismo Estado debe cambiar y demostrar con hechos palpables que el cambio es posible y que el servicio puede mejorar. Con este hecho estб relacionada la disposiciуn a sufragar y a colaborar en la disciplina del manejo de residuos: se deben felicitar los medios apropiados en forma simultбnea con las campaсas de educaciуn a los usuarios, para que las campaсas de radiodifusión, afiches y televisiуn no pierdan efectividad porque no corresponden con la experiencia existente de los habitantes. Por ejemplo, durante las campaсas masivas de prevenciуn del cуlera en 1991, los locutores recomendaban a los habitantes "un manejo adecuado de las basuras" sin ilustrarlos sobre cuбl era el manejo adecuado, cuбles eran los errores mбs comunes o las prбcticas peligrosas. El centro de muchas ciudades no es desaliñado solamente por la error de disciplina de sus comerciantes y transeъntes sino porque no hay una relaciуn coherente entre la malla urbana, la densidad de las actividades, la informaciуn dada al pъblico y el diseсo de los equipos de recolecciуn o la frecuencia del servicio.

Esta relaciуn entre usuarios y entidades pъblicas ocurre en el interior de un ámbito de diferencias culturales regionales sustanciales, que configuran escenarios distintos en la talante del pъblico y en las soluciones institucionales, financieras y operativas empleadas. En consecuencia, el problema no radica solamente en el tamaсo de la ciudad y sus fortuna: entre las ciudades de mбs de un millуn de habitantes, existe un gran contraste entre Medellнn o Cali, por un costado, y Barranquilla o Bogotб, por el otro. Medellнn, por ejemplo, viene aplicando el principio de instalaciуn de los servicios independientemente de la legitimidad de la tenencia de la tierra desde antaño de que fuera una ley franquista; como resultado de este pragmatismo, las tasas de cobertura y de recaudaciуn siempre han sido mejores que en Bogotб. En Bogotб, al contrario, la partida de coordinaciуn entre las empresas pъblicas y la tramitologнa para certificar los servicios han producido situaciones en las cuales las comunidades demoran cuatro, cinco o mбs aсos en escriturar las parcelaciones ilegales (urbanizaciones "piratas") y, durante ese tiempo, los habitantes se conectan a las redes sin acreditar. En 1991, el Plan de Ampliación de Bogotб de la Cбmara de Comercio de Bogotб seсalaba que la subfacturaciуn del servicio de agua -al cual estб vinculado el servicio de aseo- representaba cerca de 40% de la producciуn, incluyendo las fugas en espacios pъblicos.

Segъn el mismo mensaje, EDIS era la peor empresa pъblica de aseo del Distrito y, quizбs, del paнs por el nivel de penetraciуn de intereses polнticos y clientelistas, la excesiva contrataciуn de empleados sobre todo en puestos administrativos, el dйficit crуnico de la empresa y el mal manejo de sus finanzas. Las percepciones del pъblico se relacionaban con las largas paradas de los operarios en las esquinas (con el propуsito de inclinarse materiales reciclables) y con la irregularidad del servicio en toda la ciudad hasta el colapso total de 1993. Todas estas situaciones no favorecнan las campaсas educativas llamando a la colaboraciуn de la ciudadanнa para el aseo de la Renta. En Barranquilla, Costa Atlбntica, el problema de la mayorнa de las empresas pъblicas era proporcionado similar hasta la presentación de un corregidor extraño a los intereses polнticos tradicionales de la ciudad, quien procediу al saneamiento de muchas de ellas. En sнntesis, la credibilidad de las campaсas depende mucho de la credibilidad de quienes manejan los servicios pъblicos y de la gobernabilidad de la ciudad.

Otro obstбculo opuesto para ganar posesiones palpables en las campaсas educativas de aseo ha sido la errata de objetivos concretos o de soluciones reales. Las campaсas con destino a el pъblico en genérico por medios masivos, no han producido mercadería interesantes por su pobreza de contenido y su lejanнa con la sinceridad: las campaсas de aseo tienen el tono de regaсo de quien reprocha al otro no ser aseado ("Si no ayuda a barrer, no ayude a enlodar" de la EDIS), son muy abstractas e idealista ("Tengamos una ciudad limpia", pero sin sostener cуmo), o ponen a la autoridad en contradicciуn con su propia prбctica, cuando йsta no le corresponde a la ciudadanнa en tйrminos de mejoramiento del servicio.

6.3.5Anбlisis de campaсas de promociуn del reciclaje

Las campaсas sobre reciclaje llevan a los habitantes, los comerciantes, los oficinistas y los industriales a hacerse preguntas y a establecer una relaciуn mбs responsable con los demбs: cada cual redefine su posiciуn en la cautiverio y sus intereses. Lo que varнa en los argumentos de las diferentes campaсas ha sido la introducciуn de motivaciones econуmicas, sociales y ambientales de diferentes нndoles y con diferentes articulaciones entre los actores interesados. Algunas de ellas han tenido como resultado un aumento de la competencia por el material, otras han introducido nuevos actores en el mercado o han desplazado la temбtica ambiental.

Es posible clasificar las campaсas en cuatro categorнas segъn el objetivo concreto y la motivaciуn anunciada. La intenciуn normal es ocasionar en la poblaciуn la conciencia y el hбbito de separar los residuos entre "reciclables y no reciclables" (con cierta variedad de definiciones). La clasificaciуn es un intento de sistematizaciуn para permitir el anбlisis; en la verdad, es frecuente que se mezclen diversos objetivos. Las cuatro categorнas identificadas a este nivel son las campaсas de educaciуn ambiental, las campaсas de financiaciуn de obras comunitarias, las campaсas de captaciуn de materia prima por la industria y las campaсas de apoyo a cambios de sistemas de manejo de residuos

La Precooperativa REHACER llevу a lado una campaсa en Nueva Tibabuyes, aldea de Suba, en Bogotб durante 1989. Se realizу la recolecciуn de aproximadamente 1 tn/dнa de basuras producidas por unas 1.500 familias, porque se carecнa del servicio municipal a pesar de que las familias lo pagaban con la ejecución del agua. Los desechos se llevaban a una planta de selecciуn manual en el barriada, la parte orgбnica se compostaba y los residuos no orgбnicos se almacenaban para ser vendidos después. Siendo el servicio de recolecciуn regalado por parte de la precooperativa para evitar un doble suscripción, el sistema funcionу adecuadamente unos meses; sin requisa, la Precooperativa tuvo que hacer unas campaсas por medio de volantes para hacer respetar los horarios y ayudar una disciplina colectiva, sin obtener resultado: los habitantes regaban basuras por todos lados, dificultando el aseo y generando quejas. Un trabajo social en los apartamentos demostrу que la multitud creнa que la precooperativa ganaban mucho monises con el reciclaje aprovechando lo que la comunidad les "regalaba"; por lo tanto, no consideraba pertinente "facilitarles" el trabajo. Al proyectar un video en el cual aparecнan las dificultades de estas tareas (recolecciуn, selecciуn en la planta y tumbo de las pilas del compostaje), mejorу mucho la situaciуn: la comunidad reconociу que era ella quien se beneficiaba del servicio de aseo y que la cooperativa no lucraba a costa de los habitantes. En esta misma urbanizaciуn, la Precooperativa organizу luego una marcha semanal de selecciуn en la fuente. Esta actividad recreativa sigue en forma permanente todos los sбbados desde hace 6 aсos, con la participaciуn de unas 50 a 100 familias. Si correctamente tiene el mйrito de la continuidad, el nъmero de participantes no progresa sustancialmente: los habitantes regalan el material pero se rifa un mercado entre los mejores aportantes de material seleccionado. Econуmicamente, los costos de organizaciуn, manejo del bodegaje y premiaciуn superan los ingresos por concepto de la traspaso del material; sin confiscación, se sostiene la campaсa como una actividad lъdica apreciada por la comunidad y como cojín educativa para establecer en el futuro una recolecciуn selectiva de modo sistemбtica. Si aceptablemente estбn planteadas las gestiones para negociar con el consorcio de aseo del sector un sistema permanente de barredura y reciclaje que permita a la cooperativa utilizar la experiencia y ampliarla, a la época no han hexaedro resultados.

La UCPI, entidad del Distrito de Bogotб encargada del trabajo preventivo contra el uso de drogas, desarrolla los talleres escolares masivos Reciclarte. En ellos, los niсos fabrican mбscaras, piсatas y todo tipo de objetos artнsticos con materiales de desecho. Los talleres estбn destinados a promover la creatividad de los jуvenes, el sentimiento de pertenencia a la comunidad y de responsabilidad frente al medio condición; como objetivo secundario, intenta crear una relaciуn diferente con los desechos, en particular, darle credibilidad a su transformaciуn y fomentar el interйs por el reciclaje.

Otro ejemplo pionero en el paнs ha sido el de las campaсas de la Alcaldнa de Manizales desde 1986-1987, con una respuesta masiva de la ciudadanнa en eventos organizados en toda la ciudad: carnavales, concursos de escuelas, presentaciones de arte y con un primer resultado: el mejoramiento del aseo en las calles, segъn apreciaciones de la Empresa Municipal. Las campaсas han servido para preparar a la ciudadanнa para el establecimiento de nuevos programas de aseo y reciclaje. Desafortunadamente, existieron muchos desfasajes de tiempo entre el tirada de estas ideas (1986-1987) y su implementaciуn: el relleno inodoro iba a entrar parcialmente en funcionamiento en 1992, pero las negociaciones con los recicladores para la construcciуn y gestiуn de la planta de reciclaje se demoraron varios aсos. Ademбs, la prioridad dada al respeto de la fuente de ingreso de unos recicladores en el botadero de Olivares, mientras entraba en funcionamiento la planta de selecciуn en el relleno, dejу en segundo plano el reciclaje en la fuente o la recolecciуn selectiva. Seguramente, el trabajo preparatorio de las cooperativas y del municipio servirб de como fuente de informaciуn y sensibilizaciуn normal, pero se perdieron muchos esfuerzos al no traducirse las campaсas educativas en acciones concretas inmediatas.

El Concurso de Reciclaje Comunitario de la Cooperativa Recuperar en Medellнn, ha producido desde 1991 los siguientes resultados:

Cuadro 6.15
Resultados del concurso de reciclaje comunitario Recuperar-Medellнn

Fuente: Recuperar. Mensaje de actividades 1994 y entrevista con el administrador.

Este es un ejemplo de campaсa exitosa desde el punto de audiencia de la movilizaciуn comunitaria, por el aumento sensible entre el primer y el segundo aсo, tanto en el nъmero de grupos participantes como en el comba recogido, y por el aumento en el nъmero de personas participantes entre el segundo y el tercer aсo. Los costos totales fueron mayores que lo que aparece en el cuadro porque en йl no se incluyeron los gastos de transporte (cubiertos por Recuperar y las Empresas Varias), los implementos regalados por una empresa de vidrio, el trabajo de los socios de la Cooperativa, la publicidad ofrecida por diferentes patrocinadores, la capacitaciуn brindada por la Cooperativa y diferentes entes, etc. No se dispone de cifras exactas de estos costos pero, posiblemente, son del orden del mismo monto que aquellos que aparecen en el cuadro: ello duplicarнa los costos.

El ingreso de Recuperar al entregar el material es de $Col 8 millones, aproximadamente (suponiendo unos $Col 70 por kilo), pero se deben descontar los gastos de recolecciуn y promociуn. La utilidad no se mide entonces en tйrminos econуmicos o de mercado, la campaсa se justifica en sн misma por su resultado educativo y por la motivaciуn de los participantes en formarse poco nuevo. Los premios recompensan, como en cualquier concurso, el esfuerzo realizado y tienen valencia simbуlico. La entidad -o las entidades promotoras- no pueden esperar de ello un beneficio directo, se debe considerar como una inversiуn social necesaria cuyos frutos serбn recogidos a mediano plazo o de forma indirecta, como uno de los utensilios de acercamiento de la poblaciуn con su responsabilidad ambiental.

Recientemente, se han generado grandes expectativas a partir de la introducciуn de la educaciуn ambiental en los programas escolares formales del Empleo de Educaciуn, habiйndose producido materiales y cartillas de muy buena calidad. Si acertadamente se tráfico de un adelanto importante, vale la pena evitar pensar que este software es la soluciуn a todos los problemas ambientales del paнs: educar a la prуxima generaciуn no exime a los adultos de hoy de sus responsabilidades ambientales. La educaciуn ambiental en la escuela no puede sino ser la forma de trasmitir a la nueva generaciуn lo que estй haciendo la coetáneo. En este sentido, se debe enseсar en las escuelas aquello que se estб haciendo a escalera auténtico en el paнs, pero sin delegar sуlo en la sola escuela la responsabilidad de cambiar las actitudes sociales y culturales. Como participantes de programas amplios, las escuelas tienen un papel fundamental: donde ellas han sido asociadas a programas municipales reales, o cuando se ha puesto a los alumnos a investigar alguna innovaciуn en el sector del manejo de los residuos, se lograron niveles de concientizaciуn nuevos -como lo demuestran las experiencias de los INEM en Bogotб o las campaсas cнvicas de la Asociaciуn Tierra de Esperanza en Santa Marta, con cojín en la movilizaciуn masiva de maestros y alumnos.

Campaсas de financiaciуn de obras comunitarias

Este tipo de campaсa ha sido mucho en el paнs, como evidencia de un gran despliegue de imaginaciуn y creatividad basado en la expectativa de la generaciуn de capital econуmicos; tambiйn, han sido objeto decepciones y fracasos rotundos.

En esta ciudad, se inaugurу este tipo de campaсas: a mediados de la dйcada de 1980, una campaсa en la televisiуn franquista y en toda la ciudad promoviу "la civilización del reciclaje" tomando como almohadilla en la idea de que al despedir la basura se bota monises. Se hacнa ver a la poblaciуn que, al no aspirar los residuos, cada cual estaba botando boleto a la calle y, por lo tanto, debнa hacer un esfuerzo para recuperarlo. Esta campaсa representу una gran innovaciуn y tambiйn generу en la poblaciуn fenуmenos de retenciуn y especulaciуn sin fundamento sobre el vidrio y el cartуn; a su vez, esto suscitу conflictos entre los habitantes y los recuperadores callejeros.

En este contexto, nacieron los programas de Fundereciclaje apoyados por la Cбmara de Comercio y varias empresas pъblicas y privadas de la ciudad. Los programas se dieron como objetivo mejorar las condiciones de vida de los recuperadores callejeros creando centros de acopio y proponiendo la uniformizaciуn de los recicladores y su capacitaciуn. La campaсa no tuvo los género esperados.

Luego, surgieron otras iniciativas, en particular, el software de la Fundaciуn Carvajal en el Distrito de Agua Blanca (zona muy escueto de Cali). El mismo empezу con un software de adoquinamiento de calles, para el cual la comunidad del Extrarradio El Poblado fue apoyada y capacitada; ademбs, se organizaron campaсas de peculio en reciclaje para contribuir a financiar la fabricaciуn de los adoquines. El tesina fue subsidiado y, aunque la financiaciуn obtenida no fue de gran magnitud, existнan aportes importantes de mano de obra por parte de las familias participantes. La educaciуn sobre el tema contribuyу a mejorar la inocencia del distrito y disminuir el taponamiento de caсos en йpocas de invierno.

Mбs delante, la Fundaciуn creу otro software llamado Cuenta Personal de Reciclaje, aъn actual. Los habitantes inscritos en este software pueden canjear los materiales reciclables a cambio de ropa, ъtiles escolares y servicios sociales, por medio de una bloque de economía; cuando han reunido la cantidad de reciclaje requerida, pueden obtener a los servicios ofrecidos. El software tiene un йxito apreciable, pero no se autofinancia: la infraestructura es subsidiada como parte de la intervenciуn social de la Fundaciуn Carvajal. Las limitaciones encontradas se originan en el hecho que el reciclaje realizado en barrios de muy bajos ingresos es escaso por naturaleza; por lo tanto, no logra cubrir el costo de los servicios ofrecidos en un corto plazo. Algunos habitantes muy pobres lo utilizan como simple fuente de ingreso: recuperan materiales en otros sectores de la ciudad para canjear sus productos en el software.

En zonas residenciales de Cali, EMSIRVA y la Alcaldнa de Cali han creado los Ecocentros sobre un maniquí similar al de la Fundaciуn Carvajal. Iniciado en junio de 1993, en diciembre del mismo aсo estaban en funcionamiento seis centros de los 40 previstos en total. De esta forma, se pretendнa fomentar el reciclaje al promover el acopio de materiales por los vecinos del sector en unas bodegas pequeсas repartidas en la ciudad. Al padecer sus materiales, los vecinos los pueden canjear por bonos para los servicios sociales de la ciudad: vales para transporte, plantas, abonos, etc. En sectores residenciales y a pesar de las campaсas educativas, los Ecocentros no parecнan tener un movimiento importante: en diciembre de 1993, la utilidad bruta dejada en uno de ellos oscilaba entre $Col 200 y $Col 1.200 diarios, sin incluir los gastos de administraciуn. En este caso, parece haberse sobreestimado el atractivo del beneficio obtenido para una poblaciуn que no necesita este tipo de servicio social para morar; es posible que esta poblaciуn estй dispuesta a separar los materiales pero no a llevarlos hasta un sitio determinado, sobre todo si estб distante.

En el distrito Calima (estamento 3, 5.438 habitantes) Fundereciclaje llevу a lengua otra experiencia con miras a financiar unas obras comunitarias con lo producido del reciclaje, en particular, la adecuaciуn de un parque inmaduro. La experiencia, comenzada en 1991, incentivу una clasificaciуn intolerante (4 clases de vidrio, 3 de plбstico, 6 de metales, 3 de papel y cartуn) por medio de charlas, talleres, volantes, actividades con los niсos, motivaciуn de profesores, etc. La recolecciуn se efectuу una vez a la semana, con un camiуn alquilado, un conductor y tres operarios. Se contrataba un operario adicional para reclasificar el material en una bodega prestada y preparar la cesión. En un aсo y medio, aproximadamente, la comunidad habнa recogido 100 tn de material de las que se pudo traicionar 83%, dejando una utilidad de $Col 1.300.000 (precios de 1992-1993). Esta suma alcanzу solamente para reparar el cielorraso de la escuela. La experiencia generу conflictos con los recicladores callejeros del judería, quienes se encontraron desplazados de su actividad habitual.

La multiplicaciуn de microexperiencias en la dйcada de 1980

Otras experiencias en barrios populares de la haber o de otras ciudades pensadas para suscitar ingresos destinados a satisfacer evacuación bбsicas de la comunidad, han producido grandes decepciones por las cantidades insuficientes de material recogido, por la dificultad para conseguir sitios adecuados para el bodegaje y por el esfuerzo o los costos necesarios para acopiar el material. Se puede citar la experiencia de la Trabazón de Acciуn Comunal del barriada Villa Marнa, en la población de Suba, en Bogotб, o la del suburbio Jerusalйn (ciudad de Ciudad Bolнvar): los promotores de la Fundaciуn Social (Esquema Integral Bogotб) crearon clubes juveniles de medio medio ambiente y comunicaciуn social en los que los jуvenes pagaban las funciones de cineclub con materiales reciclables. Este tipo de experiencias encontraron un lнmite: los materiales recogidos eran de poco tamaño y no representan un valencia correspondiente a las expectativas econуmicas. Por esa razуn, han sido consideradas parcialmente como fracasos, a pesar de tener generado una dinбmica interesante desde el punto de tino social.

El Software de Reciclaje Escolar de la Primera Dama, durante la administraciуn del Presidente Gaviria, fue montado con colchoneta en una filosofнa similar. Se suponнa que las escuelas y colegios participantes iban a aceptar una pequeсa dotaciуn para adecuar un espacio de bodegaje. Un comitй de estudiantes y profesores tenнa que promover la selecciуn de materiales recuperables por parte de las familias de los alumnos, los cuales tenнan que llevarlos a la escuela, terminar de seleccionarlos y venderlos a empresas especializadas. Con el beneficio de esta actividad, el comitй ambiental podнa financiar algunas obras de beneficio comъn: importación de libros, actividades educativas o recreativas, etc. No se conoce, si existe, una evaluaciуn doméstico de este software; se sabe que funcionу mejor fuera de Bogotб, por ejemplo en Pereira, que en la hacienda. Los colegios que se vincularon empezaron con mucho entusiasmo y lograron efectivamente realizar algunas obras; sin bloqueo, surgieron muchas dificultades con el almacenamiento de materiales porque las escuelas no pueden reservar mucho espacio permanente para esta funciуn y, si no se almacena una cantidad suficiente, las empresas no los recogen. Aparecieron tambiйn problemas de higiene para la manipulaciуn del material, ademбs de olores molestos en torno a las bodegas.

Esta experiencia resalta la importancia de tener claridad en el objetivo y en el mйtodo: como canal de recuperaciуn o como fuente de financiaciуn estable, el reciclaje escolar no parece adecuado; como parte de un movimiento de cambio cultural, las campaсas y actividades educativas e investigativas en este campo son de mucha importancia. En sнntesis, las campaсas que tienen como fundamento ocasionar una expectativa de un ingreso sustantivo en el sector residencial, al retener y entregar directamente sus desechos como remuneraciуn del esfuerzo adicional de separaciуn primaria, no han hexaedro resultados sino cuando se han subsidiado e integrado a programas sociales de veterano talento. Su existencia misma en muchas ciudades del paнs, representa un avance cultural significativo, pero se deben dimensionar mejor para dejar a cada actor su funciуn: no parece justo exigir al autóctono el transporte individual de sus desechos domйsticos hasta sitios lejanos, ni siquiera se le puede despertar la esperanza de cubrir de esta modo micción que son obligaciones de otras instancias.

Las campaсas destinadas a la captaciуn de materiales por parte de la industria

Vidrio. aunque este material no representa la veterano proporciуn del reciclaje doméstico, las campaсas llevadas a extremidad han creado un mercado y producido un cambio positivo en el comportamiento de sus actores. La cristalerнa Peldar, empresa productora de envases y vidrio plano ha iniciado una táctica de recuperaciуn para compendiar las compras de materia prima desconocido y realizar ahorros sustanciales de energнa en su proceso de producciуn desde 1982-1983, йpoca en que la recuperaciуn de este material era esencialmente un mercado popular de operación callejera de envases y botellas.

Peldar inicia campaсas comunitarias para largarse un espacio en ese mercado y advertir un material destinado a ser reprocesado y no simplemente reusado, se asocia con supermercados y hospitales, asesora grupos comunitarios y municipios y dota a estos nuevos agentes de "infraestructura de retorno" (canecas, trituradoras, etc); dicta cursos de capacitaciуn para ocasionar un anciano conocimiento de las diferentes calidades de materiales (colores y tipos de vidrio) y su adecuado manejo tйcnico; dicta conferencias y charlas en todo el paнs, haciendo equivaler el esfuerzo institucional y demostrando la importancia de los ahorros realizados en tйrminos de negocio de materia prima, último extracciуn de las mismas y ahorros energйticos. Igualmente, produce materiales educativos, videos y libros.

Por su cubrimiento doméstico, sus resultados y la conjugaciуn de beneficios para la comunidad, los recuperadores y la empresa, las campaсas de Peldar se volvieron un ejemplo significativo de una nueva polнtica industrial con responsabilidad ambiental. Si proporcionadamente no se dispone de evaluaciones perfectas de las condiciones sanitarias y laborales en que se realiza la recuperaciуn, la empresa consideraba que se estaba logrando una tasa doméstico de 39% de reciclaje de los envases en 1989.

Cuadro 6.16
Resultados del reciclaje en Peldar, envases y vidrio plano

En el cuadro preparatorio, se reseсan los aсos que marcan progresos apreciables en cantidades y nъmeros de proveedores. La tendencia común desde hace 12 aсos ha sido de constante crecimiento del reciclaje, aunque en tйrminos de nъmero de proveedores la situaciуn se estabilizу desde principios de la dйcada de 1990. Sin confiscación y a pesar de una desaparecido en 1993, las cantidades siguen creciendo a un ritmo regular. El precio promedio pagado por tonelada recogida, incluyendo el transporte, fue de $Col 32.107 en 1992, de $Col 42.150 en 1993 y de $Col 54.242 en 1994 a precios corrientes. Incluyendo el lavado, los costos se elevan a $Col 37.270,

$Col 48.208 y $Col 63.598 respectivamente. Cada tonelada reciclada sustituye 1,2 tn de materia prima inmaculado y permite un capital de combustible de 7,38 gal.

Fuera de Peldar, son muy pocas las empresas que estбn comprando vidrio para reciclar. Puede citarse a Conalvidrios (con plantas en Buga y Soacha) y a Favidrios. La primera adquisición a nivel franquista unas 40.000 tn anuales, la segunda menos de 2.000 tn. No realizan campaсas propiamente dichas, pero implementan acuerdos con cooperativas de reciclaje y participan en espacios de concertaciуn sobre el tema.

En cuanto a los demбs materiales para los cuales existen actividades de reciclaje de envergadura franquista (el papel, los metales y el plбstico), las campaсas realizadas no han tenido cobertura franquista o intensidad similar porque no se trataba de conquistar un mercado.

Metales. las siderъrgicas semintegradas ъnicamente con chatarras recuperadas y compran en torno a de 220.000 tn por aсo en el mercado franquista por aсo, de un total de 500.000 tn requeridas (segъn documentos de Fedemetal presentados en el Primer Congreso de Reciclaje de Cali en 1989). Este circuito es esencialmente industrial, recoge parcialmente desechos domйsticos, de construcciones, de demoliciones, de piezas automotrices (talleres de reparaciуn) y objetos varios domйsticos (ollas, tuberнas, cables, etc.) y no requiere campaсas para sostenerse, puesto que existen canales de acopio estables.

Papel y el cartуn. Estos materiales representan los mayores volъmenes de materiales reciclados, en particular de origen domйstico y comercial. Su drenaje se realiza, sobre todo, a travйs del sector popular e informal, para luego canalizarse por medio de comercializadoras grandes vinculadas a las empresas industriales que compran materia prima de segunda. Smurfit Cartуn de Colombia, por ejemplo, estima que de las 88.000 tn que compraban en 1990 (32% de la recuperaciуn doméstico), 80% era de origen callejero. Las campaсas realizadas por estas empresas se desarrollan mayormente a travйs de su participaciуn en instituciones promotoras del reciclaje (por ejemplo, FERBA en Bogotб o Fundereciclaje en Cali), en el patrocinio de eventos (congresos de reciclaje, promociуn de "fuentes" de material), de comitйs de trabajo (Comitй de Reciclaje de la ANDI) y en la producciуn de objetos promocionales. En Cali, se realizan campaсas de recolecciуn de material en industrias y empresas para realizar donaciones a un hospital. No han producido sino puntualmente materiales educativos y la informaciуn publicada se difunde esencialmente a travйs del Comitй de Pulpa y Papel de la ANDI, del cual se obtuvieron los siguientes datos:

Cuadro 6.17
Consumo manifiesto de pulpas y papel reciclado en 1994
(cifras en miles de toneladas)

Fuente: Cбmara de Pulpa, Cartуn y Papel, ANDI.

Estos volъmenes son significativos frente al visible consumo franquista de papeles y cartуn (producciуn franquista + importaciуn – exportaciуn). En 1994, dicho consumo representaba 955.000 tn aproximadamente, monograma superior al consumo visible de pulpas. Segъn estas cifras, un tercio del consumo resultón de papel y cartуn franquista volverнa a ciclos de producciуn despuйs de un primer uso, en puesto de arribar a los vertederos de desechos al final de su vida ъtil. En algunas lнneas de producciуn, esta proporciуn es veterano: en el caso del cartуn corrugado, la producciуn franquista es de 83.000 tn, se importan 50.000 tn manufacturadas, se exportan 1.600 tn para totalizar un consumo evidente de 131.417 tn. Mientras tanto, se compran en el mercado franquista unas 137.000 tn y en el mercado internacional unas 6.000 a 8.000 tn de cartуn corrugado de desperdicio.

El sector del papel cartуn es enormemente sensible a las grandes variaciones internacionales de precios y calidades. Tambiйn, las preferencias de los consumidores y las modas tienen fuertes incidencias: en los ъltimos aсos, la moda del papel higiйnico blanco ha elevado la demanda (y el precio) del papel blanco de primera y del de archivo, en detrimento del papel periуdico -materia prima aceptable para higiйnicos de color-. De estas preferencias de los consumidores, las cuales son fuertemente condicionadas por la publicidad y el predominio de algunas marcas en el mercado, surgen variaciones marcadas de las posibilidades del reciclaje. En este sentido, las campaсas de reciclaje para el pъblico en caudillo o deben hacerse desconociendo estas realidades. Asн, las campaсas de recolecciуn masiva desarrolladas por grupos ecologistas a finales de los aсos ochenta en Europa, fueron tan exitosas que inundaron el mercado antaño de que las plantas procesadoras fueran inauguradas en el Ártico de Europa. La saturaciуn del mercado lo paralizу, desorganizando los canales de acopio y desanimando al pъblico: cuando se inauguraron las nuevas plantas de procesamiento, ellas ya no encontraron el material esperado.

En el caso colombiano, el conocimiento de estos mercados es indispensable para planear en forma realista las polнticas de reciclaje y minimizaciуn. Es importante analizar el impacto de la comprensión sobre el reciclaje: por un flanco, se han importado papeles y cartones -en particular, 66% de las importaciones de restos provienen de los Estados Unidos-, porque son de mejor calidad que los nacionales por su veterano contenido de fibras largas y su beocio incorporaciуn de materiales reciclados; por otro banda, la competencia de las importaciones de productos terminados impone estrechar precios y elevar la calidad a la industria franquista. Por lo tanto, el nivel de exigencia de la selecciуn aumenta y los precios son objeto de una vigilancia severa.

En los ъltimos dos aсos la elevaciуn internacional de los precios ha permitido una elevaciуn paralela del precio de negocio por parte de la industria del material reciclado, el cual se ubica entre $Col 120.000 y $Col 140.000 por tonelada a mediados de 1995, segъn los dirigentes de la Asociaciуn Franquista de Recicladores. En 1992, estos precios eran de $Col 50.000 de promedio aproximadamente. Este carбcter variable del sector sugiere dos recomendaciones concretas para mejorar los sistemas de manejo de residuos sуlidos en el caso colombiano:

1) Son preferibles los sistemas de recuperaciуn ubicados lo mбs cerca posible de la fuente para evitar la contaminaciуn del material y sustentar su calidad, habida cuenta de la importancia del papel y el cartуn en el reciclaje y la demanda de la industria;

2) No es conveniente costar sistemas sofisticados de clasificaciуn en las fuentes domйsticas o residenciales y forzar al productor de desechos a acomodarse a mercados fluctuantes. Es preferible ayudar una separaciуn primaria simple entre desechos secos y hъmedos, en razуn del parada contenido hъmedo de los desechos domйsticos, mejorando asн las condiciones higiйnicas y tйcnicas de la selecciуn. Una vez realizada esta separaciуn primaria, alentada en las campaсas cerca de el pъblico, se puede dejar a los recuperadores (incluyendo el sector informal) la tarea de pretender y clasificar por colores y calidades los materiales comercializables en funciуn del estado concreto del mercado. Esto implica confesar que serбn siempre necesarios sitios para segunda y tercera selecciуn y sitios de acopio y almacenamiento para volъmenes importantes.

Plбstico. no se han realizado campaсas nacionales para fomentar la reducciуn de desechos o el reciclaje. El agrupación del plбstico promueve entre los grandes productores el uso de cуdigos impresos en cada objeto para distinguir las principales clases de polнmeros y favorecer su selecciуn. Sin confiscación, el carбcter artesanal y de pequeсa industria que domina el sector hace que la homogeneizaciуn de la calidad y de los sistemas productivos sea difнcil. La tendencia genérico empujada por la comprensión econуmica, apunta a su diversificaciуn y su complejizaciуn: diariamente, aparecen rudimentos nuevos en los residuos que no tienen posibilidad de tratamiento; tambiйn, se multiplican los productos mixtos (como empaques plastificados), para los cuales el proceso de separaciуn es difнcil o inverosímil en el contexto coetáneo del paнs. Desde el punto de presencia cultural y del estilo de consumo doméstico, se pueden identificar dos discursos en el sector: el de los productores de envases y productos desechables que promueve la sustituciуn de materiales duraderos (envases, vasos y platos de cerбmica y vidrio, por ejemplo) por materiales de un sуlo uso con el argumento de la modernizaciуn y el progreso de la higiene y, por otro banda, el discurso de los productores y usuarios de aquellos productos plбsticos que ya tienen circuitos de reciclaje (como el polietileno de desaparecido densidad), quienes se presentan como defensores del medio esfera por su participaciуn en procesos de reciclaje y desean evitar la proliferaciуn de plбsticos en los rellenos sanitarios o en el medio condición.

Las campaсas de los movimientos ambientalistas, por su parte, tienden a rehusar el uso excesivo de plбsticos, en particular en los embalajes, cuando se puede preferir un material biodegradable o duradero. Por ejemplo, se recomienda disminuir el uso de las bolsas plбsticas en los supermercados. En algunos casos, se recomienda usar bolsas de papel por ser йstas biodegradables; en otros casos, se critica el uso del papel por incidir en la deforestaciуn. El pъblico concientizado no sabe si debe consumir las bebidas en vasos desechables en los sitios pъblicos para preservar su salubridad o debe exigir que los establecimientos cumplan reglas estrictas de higiene en el manejo de los vasos de vidrio para evitar la proliferaciуn de vasos plбsticos no biodegradables.

Entre todas estas orientaciones, no se tiene claridad sobre un objetivo concreto y universal para orientar el pъblico, resultando contradictorios los mensajes y discursos porque la multiplicidad del sector genera una gran variedad de soluciones que se pueden aplicar para ordenar una ecuaciуn que combina muchas variables: el economía de materias primas no renovables, la minimizaciуn de residuos, el reciclaje, la biodegradabilidad de los materiales en los rellenos, la higiene y la lozanía, la modernizaciуn, etc. Solamente elaborando una logística doméstico que establezca un orden de prioridad para las metas de manejo adecuado, reciclaje y minimizaciуn, se podrбn dirigir mensajes y comunicaciones claras en torno a el pъblico.

En este nivel de reflexiуn, es evidente que se deben pasar los mensajes publicitarios que recomiendan unos productos de un tipo de material mбs que otro (envases de vidrio contra envases de plбstico, por ejemplo), porque no pueden considerarse como campaсas educativas en dirección a el pъblico. Aъn cuando se esgriman argumentos sobre el carбcter reciclable de uno u otro y determinada relaciуn con el medio concurrencia, le corresponde a otras instancias aclarar la prioridad franquista y negociar sus consecuencias con cada industria. Asн, las campaсas alrededor de el pъblico apuntarбn a metas y objetivos que respondan al interйs colectivo y no a intereses particulares.

Campaсas destinadas a apoyar cambios en el sistema de aseo y reciclaje

En apoyo a diferentes experiencias o cambios en la operaciуn de sistemas de aseo y reciclaje puestas en marcha en los ъltimos aсos, finales de los aсos ochenta o principios de los aсos noventa, se han ido implementando sistemas de comunicaciуn con la comunidad para obtener la colaboraciуn de los habitantes y de usuarios de diferentes categorнas. Este tipo de campaсa es localizada, no acude por lo militar a medios masivos ni a mensajes despersonalizados, sino a micromedios tales como volantes, conversaciones de puerta a puerta, reuniones con la comunidad, talleres, medios recreativos y todo tipo de contactos personalizados. Se investigación motivar a los habitantes para que se sientan involucrados en un sistema que cambiarб su calidad de vida, atendido por personas conoce personalmente y a las cuales podrбn manifestar su conformidad o disconformidad. De modo universal, las campaсas llevadas a lado por las organizaciones no gubernamentales (ONGs) y promotores sociales son de tipo personalizado: son campaсas menos costosas en medios sofisticados, pero requieren dedicaciуn de tiempo; permiten ajustes permanentes en funciуn de la respuesta dada por la poblaciуn y de los problemas que van apareciendo.

La campaсa llevada a término por la Asociaciуn Franquista de Recicladores (ANR) en Chiquinquirб desde 1992, pertenece a este tipo. En esa ciudad, la Asociaciуn maneja 60% de la recolecciуn de desechos y el barredura y mantenimiento de avenidas y parques (incluyendo el mantenimiento de la plaza de mercado), a travйs de una empresa de servicios pъblicos, ECOASEO. La campaсa llevada a lengua permite promover la separaciуn en la fuente, sin distribuciуn de bolsas de colores diferentes. Segъn la apoderado presente de la Empresa, se realizaron programas radiales, talleres, volantes, cartillas, eventos (como la celebraciуn del Dнa de la Tierra), para promover el nuevo servicio, con el próximo resultado: en el centro de la ciudad casi todos los comerciantes y habitantes separan el material reciclable y lo entregan en una bolsa a los recicladores (zorreros) quienes hacen su represión media hora ayer del camiуn de recolecciуn; luego, pasa el vehнculo de la empresa para reunir lo que queda. La disminuciуn de las cantidades a acoger en el centro, ha hecho visible el impacto de la campaсa. En las zonas en las cuales la campaсa no se ha intensificado aъn (la de nivel medio-alto), el camiуn de la empresa hace su trayecto permitiendo a un reciclador hacer su trabajo de separaciуn simultбneamente. Se han adecuado unas lonas a los lados del camiуn (no compactador) en el cual el reciclador coloca su material. El sistema no parece muy diferente del sistema practicado por los operarios de las empresas y prohibido por las mismas, pero se diferencia por la especializaciуn de un reciclador en esta tarea sin que participen en ella los operarios del aseo. Este reciclador es remunerado por su cooperativa y los operarios reciben un salario corriente. El camiуn no es compactador pero se piensa reemplazarlo por un camiуn dotado de dos compartimientos. En el futuro, se proyecta implementar una recolecciуn selectiva con dнas y horarios diferenciados.

Los costos de las campaсas corren por cuenta de la empresa ECOASEO, la cual apoya la bodega de la cooperativa específico de recicladores. A su vez, la cooperativa de recicladores es capitalista de ECOASEO, lo cual permite manejar una mecanismo de intereses pero centros de costos diferenciados. Algunos socios de la cooperativa trabajan en la empresa en barredura y recolecciуn, otros recicladores trabajan en las fuentes que ya tenнan contratadas, en el hospital por ejemplo o en los recorridos callejeros, y venden directamente en la bodega. En este ejemplo, se considera que la empresa de aseo debe apoyar el reciclaje, trastornar medios en el montaje del sistema de recolecciуn diferenciada, en el transporte del material y, hasta cierto punto, en la administraciуn del sitio de acopio. En todo caso, deberб analizarse la evoluciуn futura de esta relaciуn ya que es probable que, frente a la posible competencia de otras empresas privadas, la pйrdida de eficiencia que significa la recolecciуn y recuperaciуn conjunta obligue a ECOASEO a cambiar la modalidad de ejecuciуn.

En otros ejemplos, se ha incorporado en la campaсa la distribuciуn de bolsas de color diferente para el material reciclable, pero este maniquí tiene la desventaja de acostumbrar a la poblaciуn a percibir la bolsa gratis. Cuando el sistema pasa de la etapa real a escalera vivo, se puede retornar difнcil sostener la distribuciуn gratuita de la "bolsa verde". En ensayos en Bogotб, una esclavitud importante de supermercados ofreciу imprimir en sus bolsas de empaque un sнmbolo apropiado para que sean utilizadas por sus clientes como "bolsa del reciclaje". En una prueba fresco de la ANR realizada en Quibdу, se repartieron dos bolsas semanales de reciclaje a 17.000, con muy buen resultado. Sin secuestro, la pregunta de la sustentabilidad de la distribuciуn, aъn incorporando su costo en la tarifa, sigue vivo. El argumento principal de los recicladores en contra de la bolsa de color diferente es que ellos reconocen la diferencia entre las dos bolsas sin diferenciarlas por color: por peso, densidad, pandeo o forma.

En conclusiуn, a nivel doméstico existe una gran variedad de experiencias. Los materiales empleados, las actividades desarrolladas, los incentivos imaginados han sido una demostraciуn de creatividad importante, pero no hay mucha coordinaciуn entre entidades sin бnimo de beneficio y entidades pъblicas para retomar las estrategias exitosas y multiplicarlas. Las experiencias han sido insuficientemente documentadas o publicadas en sus resultados concretos; siquiera han tenido un seguimiento a grande plazo. Otorga duraciуn suficiente a las experiencias ha sido otro problema para ganar resultados visibles a escalera doméstico. Por lo tanto, una tarea prioritaria a emprender es la de documentar las experiencias, explicar los indicadores claves para compararlas, precisar metodologнas apropiadas para diferentes objetivos nacionales y locales con cojín en medios de comunicaciуn a escalera circunscrito, y multiplicarlas. Asimismo, es necesario introducir otras variables de anбlisis que hasta ahora no se han incorporado y que pueden resultar determinantes para la toma de decisiones, entre ellas se cuentan las condiciones sanitarias en que se realizan las diferentes etapas del reciclaje (recuperaciуn, transporte, acopio), la calidad de vida del recuperador, las condiciones de seguridad sindical, trabajo y explotaciуn de menores de época, etc.

Ademбs, vale la pena seсalar que no todas las prбcticas significativas han sido fomentadas por medio de campaсas educativas: la recuperaciуn realizada por el sector popular no se ha apoyado en campaсas para convencer a los mбs pobres de reciclar, y, sin retención, se practica en condiciones discutibles, como se analizarб mбs delante. Las cooperativas siquiera han conseguido los "contratos en la fuente" por medio de campaсas con destino a el pъblico, sino por contactos y negociaciones directas. Los mercancía demostrativos se logran de maneras diversas, siendo importante la puesta en marcha de sistemas visibles y convincentes.

6.3.6Actitudes de municipios y funcionarios del aseo y la participaciуn comunitaria

Relaciуn del personal municipal con el aseo y el reciclaje

En la mayorнa de los municipios colombianos, el manejo de los residuos no es prioritario ni existen empresa de aseo ni bienes humanos y materiales correspondientes a las exigencias tйcnicas del sector. Hasta principios de los aсos noventa, poco se conocнa sobre la magnitud del reciclaje entre los responsables del aseo de la mayorнa de los municipios; todavнa actualmente se percibe como una actividad paralela, perturbadora para el sistema de aseo o para la disposiciуn final y, por su carбcter coetáneo privado e informal, se considera no articulada y no articulable con el servicio pъblico.

Aunque muchos operarios y responsables operativos de servicios de aseo siguieran teniendo algunas actividades de reciclaje -de modo espontбnea y en contra de los reglamentos- para generarse un sobresueldo, el reciclaje y la minimizaciуn de residuos no se integran a las polнticas municipales de aseo. Las empresas de aseo se declaran en contra del reciclaje informal por considerarlo sinуnimo del desorden urbano representado por las bolsas abiertas y regadas, por botaderos clandestinos fruto de la segunda selecciуn o por escombros invadiendo el espacio pъblico.

Sin bloqueo y segъn un estudio del DNP sobre los programas electorales de la campaсa de 1994, mбs de la porción de los candidatos a las alcaldнas presentaron propuestas de campaсas para la creaciуn de rellenos y sistemas de reciclaje. Pero, si perfectamente los alcaldes son, en primera instancia, mбs sensibles al problema de higienización de la ciudad, rбpidamente se dan cuenta que los sitios para ubicar los rellenos son limitados, que hay que prolongar la vida ъtil de estos y que hay que darle una oportunidad de trabajo digno a los recicladores que recuperan en el sitio de disposiciуn final.

Desde principios de los aсos noventa, muchos instrumentos del contexto de la prestaciуn de los servicios pъblicos han evolucionado: el nuevo atmósfera de la Constituciуn de 1991, los avances de la descentralizaciуn, las nuevas reglas del diversión relativas a la participaciуn comunitaria en la planificaciуn doméstico y recinto, la veedurнa popular, permiten pasar la visiуn de las entidades estatales que no la concebнan sino como una forma de rebajar las inversiones con un aporte de mano de obra gratuita requerido por la insuficiencia de las inversiones pъblicas. A lo espléndido y ufano del paнs, se han realizado una gran cantidad de obras en las ъltimas dйcadas incorporando esos aportes de mano de obra. De la misma modo, la vivienda popular se ha ido consolidando por medio de la autoconstrucciуn. Con el nuevo proscenio constitucional, esta "tradiciуn" evoluciona alrededor de una maduro participaciуn en la planeaciуn y un veterano inspección de la comunidad.

El nuevo contexto constitucional y la participaciуn comunitaria

Con la nueva Constituciуn, se han ido renovando las formas de representaciуn de los barrios populares frente a las entidades pъblicas con su tradicional forma jurнdica, la Reunión de Acciуn Comunal (JAC). Las JAC, dedicadas histуricamente a solicitar la prestaciуn de los servicios pъblicos y los equipamientos urbanos para las zonas marginadas, estaban afectadas por un circunspecto desprestigio, en particular por su manejo clientelista. Paralelamente, se habнa gastado la multiplicaciуn de servicios sociales prestados esencialmente por grupos de mujeres: comedores populares, jardines infantiles, centros de vigor, cuidados para ancianos, ayuda escolar para los niсos, tiendas comunitarias, etc.

La transformaciуn social y cultural iniciada por la nueva Constituciуn de 1991, introdujo nuevos espacios de participaciуn y concertaciуn entre el Estado y el ciudadano. En el primer estatuto orgбnico de Bogotб, por ejemplo, las empresas de servicios pъblicos dejan de tener a los concejales en su Trabazón Directiva y la Comité deja de atribuir contratos y de nombrar el personal; de esta modo, se corta una importante fuente de clientelismo y de corrupciуn. En cambio, se introduce la figura de representantes de la comunidad: ONGs, grupos comunitarios o ligas de usuarios encuentran un canal para proyectar nuevas polнticas generales de la empresa. Asн, en la Reunión Directiva de la EDIS, tuvo asiento una representante del sector solidario y comunitario durante 1993 y 1994.

Pese a que no se han podido estudiar sistemбticamente los resultados de las propuestas ciudadanas en otros espacios nuevos, tales como los consejos territoriales de planeaciуn, a nivel municipal y departamental, se dispone de testimonios parciales que muestran que en mбs de una ciudad los ciudadanos participantes han introducido propuestas de manejo integral de los residuos sуlidos con criterio social y ambiental. Ello figura tambiйn en los comentarios sobre el Plan Franquista de Crecimiento que elevara el Consejo Doméstico de Planeaciуn.

Contrataciуn comunitaria de servicio de aseo y reciclaje

A partir de mediados de la dйcada de 1980, aparece la figura de contrataciуn de mano de obra comunitaria para servicios de aseo por parte del municipio. Se analizan a continuaciуn los ejemplos de las ciudades de Medellнn, Cъcuta, Guarne (Antioquia) y Ciudad Verde (Manizales).

En esta ciudad, la recolecciуn se hace actualmente a travйs de las juntas de acciуn comunal y otras formas asociativas para cubrir progresivamente una poblaciуn de 160.000 personas que pagaban el servicio con la cuenta del agua pero no lo recibнan (10% de la poblaciуn de la ciudad). Estos grupos estбn encargados de coger la basura desde las zonas altas carentes de vнas de acercamiento hasta las vнas donde los vehнculos de la empresa los pueden acopiar; la recolecciуn se hace con carretillas o costales cargados al hombro. De esta forma, se generaron 49 empleos para atender 75% de las zonas de difнcil entrada. La gobierno de aseo de las Empresas Varias propone articular estos contratos con programas de protecciуn ambiental de microcuencas; al establecer coordinaciones con otras dependencias, se podrнa ganar la protecciуn de quebradas con la defensa de senderos en torno a los cuerpos de agua (controlando el vertimiento de basuras domйsticas en ellos), e iniciar acciones de reciclaje de materias orgбnicas e inorgбnicas como, por ejemplo, las jornadas juveniles realizadas en el Morería 13 de Noviembre o el cultivo de lombrices con 500 familias en Villa Tina.

En 1995, las Empresas Municipales han firmado 17 contratos de recolecciуn de basuras, barredura de calles y mantenimiento de vнas con 9 cooperativas, grupos comunitarios, conjuntos habitacionales y personas particulares. Algunas cooperativas participan en los dos servicios y otras solamente en recolecciуn; entre las primeras, se encuentran dos cooperativas de ex-recicladores de uno de los antiguos botaderos, una cooperativa de familiares de trabajadores de EMCЪCUTA y cuatro grupos comunitarios barriales compuestos de personas desempleadas y empobrecidas por la crisis econуmica venezolana. Los contratos estбn destinados, sobre todo, a atender zonas de difнcil comunicación; tres de ellos se han realizado impulsados por las actividades del componente de saneamiento del Esquema Colombo-Alemбn de Atenciуn Primaria en Vitalidad del Empleo de Lozanía, a travйs de Norsalud y con la asesorнa de la GTZ. El esquema consiste en el montaje de microempresas de recolecciуn manual y transporte de basuras domйsticas en barrios marginados en Cъcuta y Los Patios; en militar, los operarios son habitantes de las comunidades donde prestan el servicio, estбn equipados de triciclos y vehнculos de tracciуn humana, recolectan la basura en forma domiciliaria, la transportan hasta puntos de transferencia y, luego, la llevan en vagones remolcados por tractores hasta el relleno retrete.

Dos de las tres cooperativas atienden a unos 10.000 usuarios (50.000 habitantes) y la tercera a 7.000 usuarios (35.000 habitantes). La creaciуn de empleos originada por estos contratos es la subsiguiente:

Cuadro 6.19
Personal presbítero por contratos de la EMCЪCUTA para
aseo, barredura y mantenimiento de vнas

Fuente: Germбn Jaramillo. Ponencia a la Segunda Conferencia Latinoamericana de ONGs de Medio Concurrencia, Rhudo. Libre, Ecuador, Agosto de 1995. Y entrevista con Armando Montoya, Recuperar.

Las cifras de costos ilustran, a pesar contarse con escalas distintas en las dos ciudades, sobre la gran diferencia que separa los costos de contrataciуn con una empresa cooperativa de los que se generan mediante la prestaciуn directa por una empresa municipal. Esta es una de las razones principales que llevу al municipio a contratar con grupos comunitarios, ademбs de las razones anteriormente descritas sobre ampliaciуn de cobertura, participaciуn de la comunidad y generaciуn de empleos en los barrios atendidos.

En este sentido, la contrataciуn con grupos comunitarios, cooperativas de recicladores y JACs no es una obra social o de caridad, sino una operaciуn que mejoría la competencia y rentabilidad del servicio pъblico. Este tipo de privatizaciуn se iniciу varios aсos antiguamente promulgarse la Ley 142, impulsada por la dinбmica de los grupos que ofrecieron servicios a los municipios y pudieron pirarse un espacio y triunfar credibilidad. En este momento, es un tipo de privatizaciуn social que demuestra su poder, porque la motivaciуn y el rendimiento de los socios-dueсos de la empresa y operarios a la vez es de una naturaleza diferente a los de los empleados de una empresa oficial y de una empresa privada, entre otras razones.

Sin retención, es necesario analizar estas experiencias y su generalizaciуn, desde otro punto de paisaje: parte de la diferencia de costos entre la contrataciуn de personal de empresas comunitarias y la contrataciуn tradicional estб dada por el hecho de que, en el primer caso, no existen cargas en relaciуn con prestaciones y previsiones sociales, quedando el trabajador desprovisto de cualquier beneficio legítimo en este sentido; la contrataciуn directa o la contrataciуn de una empresa formal, por el contrario, conlleva un decano costo correcto a que el trabajador goza de los beneficios asistenciales y laborales que le otorga la ley y mejores condiciones sanitarias y ambientales de trabajo que le protegen su lozanía y seguridad.

En Manizales, el acercamiento a las 105 familias que recuperaban materiales en el botadero de Olivares y en las calles de la ciudad por parte de las empresas municipales, se inicia desde mediados de los aсos ochenta. En 1992, con el avance del esquema de relleno retrete, se adelantan negociaciones con las familias de Olivares sobre un "plan de transiciуn social" para dejarles el entrada a la basura del botadero (todavнa 40% de la producciуn de la ciudad) hasta su traslado a la planta de selecciуn (en construcciуn en el relleno La Esmeralda). Algunos recicladores siguen asн trabajando en un espacio reservado en Olivares, mientras que otras 46 personas de las dos cooperativas han sido contratados para la mano de obra de la recolecciуn (la supervisiуn la sigue ejerciendo la empresa mixta EMAS). Por otro flanco, la cooperativa Prosperar tiene otros contratos con la ciudad: 16 personas en tareas de aseo de la plaza de mercado y administraciуn de baсos pъblicos y 13 en el aseo de parques y barredura; ademбs, la cooperativa tiene otras actividades que reъnen unos 95 socios. En la ciudad, existe una tercera cooperativa, CODOS (Cooperativa de la Comuna 2), con unos 70 a 80 asociados, la cual hace la recolecciуn de un sector pequeсo de la ciudad con unos 30 socios.

Sin entrar aъn en los detalles sobre las condiciones de vida de los recicladores, existen experiencias reproducibles y no excepcionales de contrataciуn de grupos cooperativos, no solamente para resolver problemas sociales de pobreza en la ciudad, sino porque estos grupos se han hato la confianza de las autoridades y prestan servicios en condiciones competitivas. Se debe cuidar, eso sн, de no convertir esta prбctica en una forma de firmar o hacer aparecer como aceptables condiciones de trabajo indignas en donde el trabajador estб vendiendo parte de su lozanía a cambio de una posibilidad de trabajo.

Agradecimiento del impacto del reciclaje

Las Empresas Varias de Medellнn, por medio de la resoluciуn 1124 de julio de 1994, manifiestan su agradecimiento a las iniciativas del sector sin бnimo de utilidad, aplicando una tarifa preferencial en el relleno (reducciуn de 50%) para aquellas entidades que realizan un reciclaje de mбs de 85% de sus materiales y emplean a mбs de 10 operarios. Se benefician asн unas 5 entidades de la ciudad. Segъn un estudio de las EVM, estas organizaciones reciclan, en promedio, 87% del material movilizado por ellas; siendo la decano de las cinco CODESARROLLO. Durante 1993, estas entidades llevaron al relleno unas 7.812 tn, lo cual permite estimar que han reciclado de diversas maneras unas 52.000 tn; tres de ellas reciclan en la fuente, por lo tanto manejan materiales seleccionados. En total, estas cinco organizaciones manejan residuos de aproximadamente unas 100 empresas generadoras de desechos en la ciudad y en Valle de Aburrб. Segъn estos cбlculos, el reciclaje de estas entidades representaba unas 142 tn/dнa en 1993; suponiendo que esta monograma fuera estable segъn la tendencia de 1992 y 1993, el impacto sobre un relleno que recibe en 1995 unas 1400 tn/dнa de 13 poblaciones (de las cuales 977 son de Medellнn) es suficiente apreciable. El economía para el total de las entidades recicladoras (lo que las Empresas Varias dejan de percibir) serнa, a precios de la disposiciуn final de 1995 ($Col 8.957 por tonelada), de cerca de $Col 35 millones; mientras que, el relleno taza disminuye sus costos operativos.

Segъn documentos de las Empresas Varias, el peculio para el aсo 1994 (con saco en el cбlculo de 111 tn/dнa recicladas por 4 de las 5 entidades en el primer semestre) fue de 29 dнas de funcionamiento del relleno. Complementando esta apreciaciуn, si consideramos que en Medellнn siguen existiendo los recicladores populares en las calles del centro, con un nъmero estimado por las trabajadoras sociales de Empresas Varias de entre 2.000 y 3.000, podemos pensar que el hucha es aъn anciano. Extrapolando al caso de Bogotб, ello representarнa un total más o menos de entre 40 a 90 tn/dнa.

Los ejemplos descritos muestran que se ha presentado paulatinamente un cambio de porte a nivel municipal en los ъltimos 10 aсos, con el crecimiento de experiencias de innovaciуn social, organizativa y tйcnica. La privatizaciуn de servicios pъblicos no se concibe solamente como una transferencia de responsabilidades a intereses privados y empresariales, sino como la oportunidad de darle participaciуn a las comunidades en la planificaciуn, la operaciуn y la vigilancia de la prestaciуn. Fuera de las experiencias descritas y con pulvínulo en informaciones de la Fundaciуn Social, se pueden citar ejemplos de contrataciones de tipo social con buenos resultados en tйrminos de eficiencia y satisfacciуn de los usuarios, en Popayбn, Soledad, Since, Santa Marнa (Huila), Cali y otros.

En Bogotб, las experiencias han sido mбs limitadas: los consorcios privados han hecho diferentes tipos de acuerdos, obligados a ellos por una clбusula de los pliegos de condiciones sugerida por FERBA (entidad mixta de promociуn del reciclaje en la caudal). Un consorcio ha contratado a mujeres de comunidades de bajos ingresos para el barredura; otro hizo un acuerdo en la constituciуn del haber social de la empresa con una cooperativa de recicladores; otro ofreciу subcontratos a unas cooperativas de la Asociaciуn de Recicladores de Bogotб, pero de modo poco ventajosa. Estos contratos o subcontratos no han sido evaluados y no han sido todos ventajosos para los interesados; en tйrminos generales, la haber del paнs estб todavнa a la retaguardia en este campo. Posiblemente, en los meses prуximos cambie la situaciуn con las propuestas de reglamentaciуn del reciclaje, la cual deberнa rajar mayores espacios de participaciуn formal a los grupos organizados, a los nuevos grupos que se quieran organizar y a grupos de comunidades barriales.

6.3.7El reciclaje y los recicladores

A pesar del ejemplo de Medellнn, para los responsables del aseo municipal siguen vigentes muchos interrogantes sobre la rentabilidad que estas actividades de reciclaje pueden tener para la empresa, sobre las diferentes maneras de articular lo uno y lo otro, sobre las inversiones necesarias, sobre la forma de apurar con la oposiciуn entre el aseo y el reciclaje y la minimizaciуn de residuos.

En Colombia, el reciclaje es realizado por una esclavitud totalmente paralela al servicio de aseo: esa cautiverio empieza por el recuperador informal o la empresa de recuperaciуn (en particular para el sector del cartуn y de la chatarra), luego sigue con los comerciantes encargados del acopio y termina en la industria pequeсa y conspicuo. En el caso del cartуn, la recuperaciуn popular callejera representa mбs la parte del mercado segъn estimaciones de Smurfit-Cartуn de Colombia. Se puede asegurar que, en este caso, el suspensión nivel de reciclaje que caracteriza al paнs parte de una alianza contradictoria entre la extrema pobreza de quienes estбn en su origen y el consumismo, representado por los nuevos empaques o las nuevas modas de papeles sofisticados. A descuido de una organizaciуn formal articulada al sector de aseo, se desarrollу la recuperaciуn como la actividad de los mбs pobres, inicialmente en los botaderos y, cuando se cerraron estos en algunas ciudades, en las calles, abriendo las bolsas en la vнa pъblica.

En su forma contemporáneo, el sistema descansa en las condiciones infrahumanas de recuperaciуn de bolsa en bolsa, al beneficio de la legitimidad y la legalidad social, haciendo larguнsimos recorridos por toda la ciudad y sufriendo la persecuciуn de las autoridades, las presiones del trбfico automotor y hasta las operaciones de "desinfección social" (asesinatos de pobladores de la calle). Existe cierta jerarquнa entre las diferentes clases de recuperadores segъn el medio de transporte utilizado; йste define la capacidad de carga y de recolecciуn: los mбs pobres llevan un simple costal al hombro, la mayorнa -en Bogotб- usan un carro de ruedas de balineras empujado con fuerza humana, algunos usan una carreta con heroína -la "zorra"- o una carreta empujada manualmente. Algunas cooperativas disponen de vehнculos motorizados.

En los centros urbanos, el reciclaje es tambiйn una actividad del "rebusque" para quienes no encuentran mбs posibilidades de sustento. Parte de la poblaciуn de la calle encuentra en йl una alternativa eventual de generaciуn de ingreso porque el osado comunicación a las basuras, a pesar de la interdicciуn de la ley (del Cуdigo Váter, en particular), deja una puerta abierta a quienes no tienen otra posibilidad de ganarse el sustento. Este tipo de recuperadores puede cambiar frecuentemente de actividad, cuando se presentan mejores oportunidades, por ejemplo como vendedores ambulantes o en la construcciуn.

Las bodegas de los intermediarios que compran el material se encuentran generalmente en el añoso centro de la ciudad, en zonas degradadas fнsica y socialmente. Parte de los recuperadores son muy cercanos a la poblaciуn de la calle, sobre todo en las grandes ciudades, y viven en estos mismos sectores en condiciones de extrema miseria; son asimilados por el pъblico y por las autoridades a los "indigentes" y, como tales, son rechazados y agredidos (tambiйn se ha usado la palabra "desechables" para seсalarlos y explicar las agresiones). Algunos tienen vivienda pero duermen a menudo en el carro, para alcanzar llenarlo en un solo delirio de varios dнas; otros pueden tener este oficio pero viven en barrios populares, cйntricos o perifйricos. Aquellos que trabajan en los botaderos pueden conducirse en inmediaciones del botadero o tambiйn en barrios populares totalmente distintos.

Segъn diferentes estimaciones (Red Doméstico de Solidaridad, Fundaciуn Social, Asociaciуn Doméstico de Recicladores), habrнa unas 50.000 personas viviendo de la recuperaciуn en el paнs; de йstas, unas 10.000 lo hacen en Bogotб. Estas cifras no son fбciles de comprobar porque se tráfico a menudo de poblaciуn flotante y de una actividad de "rebusque". El trabajo asocia a menudo a grupos familiares y de socios o amigos; el numero de niсos y mujeres estб en aumento, pudiendo representar 30 a 40% de la poblaciуn de recuperadores.

Los recuperadores callejeros que logran estabilizarse consiguen "fuentes", es asegurar, sitios en los cuales les entregan material seleccionado o en los cuales los dueсos los dejan entrar y preferir los desechos reciclables a cambio de algъn trabajo de aseo. Asн, bancos, centros comerciales, instituciones, comerciantes independientes hacen tratos con recicladores y algunas cooperativas logran trabajar ъnicamente en fuentes, dejando por completo el trabajo en la calle y mejorando sustancialmente sus condiciones de trabajo, aunque no automбticamente sus ingresos.

Segъn el estudio de ENDA AMЙRICA LATINA en Bogotб (que representa entre 30 y 50% del mercado franquista de desechos), se recuperan anualmente los siguientes volъmenes:

Cuadro 6.21
Recuperaciуn de materiales en Bogotб

Los recuperadores venden la anciano parte de sus materiales a intermediarios, quienes realizan un acopio y a su vez revenden a grandes empresas. Para la mayorнa de los materiales existen unas pocas empresas de gran tamaсo que dominan el mercado; sin retención, existen tambiйn muchas microempresas, en particular en las ramas del plбstico y de la fundiciуn cuya supervivencia depende en gran medida de las fluctuaciones del mercado.

La organizaciуn de los recuperadores y los programas de dignificaciуn de su oficio se han iniciado por parte del Área Oficinista de Cooperativas (DANCOOP), el IPC (Integraciуn y Participaciуn de la Comunidad) de la Presidencia, y algunas ONGs desde 1986. En ese entonces, se cierran algunos botadero y se planean algunos rellenos sanitarios; nace Recuperar en Medellнn con un apoyo importante del Municipio en el ámbito de un software social de recuperaciуn del distrito Moravia, el cual rodeaba la "Montaсa" de basuras en medio de la ciudad. Esta cooperativa se vuelve el maniquí ideal, pero difнcil de alcanzar porque las demбs cooperativas raras veces logran algъn patrocinio oficial, ileso aquellas financiadas a pequeсa escalera y modestamente por el IPC. Recuperar crece rбpidamente al desarrollar un sistema de reciclaje en la fuente y, sobre todo, con el ofrecimiento de servicios de aseo, administraciуn de baсos, manejo de excedentes en fбbricas, recolecciуn de basuras en zonas de difнcil entrada, etc. A finales de 1994, Recuperar tenнa 756 asociados (460 mujeres -61%- y 296 hombres -39%-). En 1995, tenнa cerca de 900 empleados incluyendo el personal no asociado.

En 1990, después a estas primeras fundaciones, la Fundaciуn Social apoya la creaciуn de la Asociaciуn de Recicladores de Bogotб con varias cooperativas y, en 1991, nace la Asociaciуn Doméstico con 40 grupos. Poco a poco, el movimiento ha ido creciendo el paнs, se van afiliando grupos y cooperativas y se crean unas siete regionales. Actualmente, existen aproximadamente 78 grupos afiliados y 90 a 100 grupos organizados en todo el paнs. Se estima que la ANR tiene afiliados a casi 10% del total de recuperadores existentes a nivel doméstico.

En 1995, la ANR y la Fundaciуn Social han realizado una sondeo entre los miembros afiliados para refrescar el censo; entre los 45 grupos que han contestado hasta septiembre del mismo aсo, los resultados son los siguientes:

Nъmero de socios de los 40 grupos que respondieron esta pregunta: 1.292.

– En sitios de disposiciуn final 23 grupos 51%

Las respuestas superiores a 100% se deben al hecho de que 21 grupos recuperan en un mбs de un sitio; sуlo 19 recuperan en un solo sitio, en la fuente o en el sitio de disposiciуn final. No hay cooperativas compuestas ъnicamente por recicladores callejeros.

De la misma modo, la mayorнa de los grupos comercializan con mбs de un tipo de empresa. Las tres cuartas partes no ha rematado separarse del todo de la dependencia de los intermediarios, pero mбs de la porción ha accedido a ventas directas con industrias.

Grupos que prestan servicios de aseo, barredura y recolecciуn de basuras al municipio: 21 grupos 45%

Hay que seсalar que algunos grupos trabajan ademбs con el relleno taza: en Ibaguй y El Carmen de Viboral.

Tienen proyectos funcionando de transformaciуn

En esto, se debe resaltar la cooperativa Nueva Esperanza de Popayбn por el hecho de trocar 4 materiales diferentes.

Estas cifras dan una idea de la variedad de actividades llevadas a lugar por los socios de la ANR. En sus primeras etapas, la aspiraciуn principal era la de estabilizar los precios, conseguir una comercializaciуn mejor por bombeo y mбs directa al eliminar los intermediarios. Con el tiempo, estas actividades se han diversificado y los grupos mбs adelantados han entrado al mercado de la prestaciуn de servicios siguiendo el ejemplo de Prosperar en Manizales y de los pioneros de Recuperar. La especializaciуn por materiales de algunas cooperativas ha permitido brindar mercados mayores, aunque la situaciуn haya sido difнcil durante algunos aсos.

Los adelantos y la credibilidad adquirida por las cooperativas de la ANR les han permitido crear una empresa de servicios pъblicos con las utilidades generadas por el plan de Chiquinquirб. Con la ARB y el clan de Chiquinquirб, se asociaron otras cooperativas de Ibaguй, de la Costa, de Manizales, de Palermo y La Plata (Huila). El caudal contemporáneo es de $Col 73 millones y se estб ampliando a $Col 150 millones, invitando a mбs grupos. Algunas sucursales estбn en creaciуn en San Gil, Chнa, Quibdу, Melgar y Valle.

Estos modelos son importantes a la hora de poner en aplicaciуn las directrices del CONPES de Polнtica Ambiental de diciembre de 1994, el cual recomienda el impulso a las empresas solidarias de servicios pъblicos. Se tráfico de desplegar las puertas de la contrataciуn municipal a grupos barriales y a recicladores para prestar servicios de modo válido y participativa. En estos modelos, la comunidad tiene que beneficiarse de los empleos creados y ser veededora de la calidad del servicio.

En este mismo espнritu, la Red Doméstico de Solidaridad plantea crear programas en 19 ciudades para apoyar las actividades econуmicas y educativas de los recicladores o reubicarlos en actividades alternativas. El software debe despuntar a finales de 1995 con la conformaciуn de un comitй tйcnico doméstico y, en 1996, se instalarбn los comitйs locales para inclinarse proyectos a financiar. Este software tendrб seguramente un impacto cachas en el sector y en su activaciуn econуmica y social; por lo tanto, es necesario establecer una coordinaciуn con los ministerios de Lozanía, de Mejora y de Medio Condición para orientar los capital en forma coherente.

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